Edición testing
14 de diciembre de 2019, 6:58:55
EDITORIAL


Gente, gente, gente

Por Cubaeconómica.com

La primera bailarina Viengsay Valdés, la más internacional de las estrellas cubanas de ballet luego de la mítica Alicia Alonso, acaba de regresar de Puerto Rico, donde -dijo- está segura de haber añadido un toque de cubanía a la versión del clásico ‘Don Quijote’, del Ballet Concierto de esa isla del Caribe.


La primera bailarina Viengsay Valdés, la más internacional de las estrellas cubanas de ballet luego de la mítica Alicia Alonso, acaba de regresar de Puerto Rico, donde -dijo- está segura de haber añadido un toque de cubanía a la versión del clásico ‘Don Quijote’, del Ballet Concierto de esa isla del Caribe.



La figura estelar del Ballet Nacional interpretó el papel protagónico en la producción coreográfica del lituano Nicolás Beriozoff, que compartió con el joven bailarín principal Victor Estévez , en el Centro de Bellas Artes de San Juan.



Invitados por la compañía boricua, los cubanos hicieron tres funciones seguidas, a teatro lleno y la efusividad de los aplausos a Valdés le recordó su natal La Habana, especialmente cuando el público la aclamaba de pie tan solo después del adagio del pas de deux, mucho tiempo antes de concluir la obra.



“En Puerto Rico el público siempre me recibe con mucho cariño, me satisface tener allí muchos amigos y haber podido bailar en esta ocasión con uno muy especial, el primer bailarín del Ballet Nacional de Cuba (BNC) Víctor Gilí, que desde hace años radica allí como artista y maestro", contó Valdés a Prensa Latina.



Gilí es un gran actor que sobresale en escena por su poderoso histrionismo y su vis cómica contagiosa.



Si la Alonso ha tenido en ‘Giselle’ su ballet favorito, para Viengsay lo es ‘Don Quijote’, del que ha sido invitada a bailar versiones las respectivas versiones del Ballet Bolshoi, de Moscú; el Mariinski, de San Petersburgo, en Rusia, el Ballet de Washington, en EEUU, incluso en un escenario montado al frente de las famosas pirámides de Egipto.



En próximos días, la primera bailarina participará en el XXI Encuentro Internacional de Academias para la enseñanza del ballet, que tendrá lugar en Cuba y será jurado en esta capital del XIII Concurso Internacional para jóvenes bailarines.



El famoso jazzista cubano Jesús ‘Chucho’ Valdés rendirá homenaje al desaparecido grupo cubano Irakere con su próximo disco, en el que jóvenes instrumentistas interpretarán los temas emblemáticos de ese agrupación, anunció el pianista.



En declaraciones a la prensa comentó que se trata de una idea que tuvo gran acogida el pasado año durante el festival de jazz celebrado en Barcelona, España, cuando músicos noveles tocaron en vivo conocidos números de la banda. “Irakere siglo XXI es el título de mi siguiente producción discográfica, la cual será grabada durante un concierto en Francia y deberá estar lista para julio”, adelantó.



Es una iniciativa novedosa -aseguró-, me parece muy interesante que artistas que recién comienzan quieran hacer versiones de las piezas de ese conjunto, el cual conquistó aplausos en escenarios del mundo en las décadas de 1960 y 1970.



Con 74 años de edad y 86 discos en su haber, Valdés afirma que no se detendrá hasta llegar a los 100 álbumes. “Tengo tres edades, una para que se la imaginen, otra fisiológica y la última -y más importante- es la psicológica, por la que me guío cada día”, precisó el virtuoso del piano, considerado uno de los íconos del jazz latino.



Al referirse a la continuidad de esa vertiente en Cuba manifestó confianza en el talento de la juventud. “Cuba es una fábrica musical, una verdadera potencia en ese ámbito, hay cultores del género de mucha valía, trompetistas, pianistas, percusionistas, quienes aman lo que hacen y están en un proceso de maduración desde el punto de vista creativo”, expresó.

Sobre sus proyectos para el resto de 2015 explicó que organiza varias giras por Europa y Estados Unidos, además de presentaciones en Brasil, junto a grupos de esa nación suramericana.



Valdés era ya reconocido como un exitoso pianista desde los 20 años de edad; posteriormente fundó Irakere, con el que inició un proyecto para rescatar y reverenciar las raíces rítmicas y melódicas de Cuba, pero su revelación mundial como prominente exponente y renovador del movimiento jazzístico internacional, y particularmente de su vertiente afrocubana, ocurrió en el Festival Jamboree, de Varsovia, en 1970.

En 2006 fue nombrado Embajador de Buena Voluntad de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). Tiene en su haber tres Grammy Latinos.

“Mi padre, Bebo Valdés, fue mi profesor, tanto en la vida como en el arte, siento su vacío, pero trato de preservar su recuerdo entregándome con toda mi pasión a la música", confesó.
Cuba Economica.  Todos los derechos reservados.  ®2019   |  cubaeconomica.com