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Los estudiantes de la Universidad de Alabama viajaron a Cuba para medir sus fuerzas contra el equipo de béisbol de la Isla. ALABAMA, A LOS PIES DEL BÉISBOL CUBANO

Los estudiantes de la Universidad de Alabama viajaron a Cuba para medir sus fuerzas contra el equipo de béisbol de la Isla. A pesar de las restricciones impuestas por el bloqueo, finalmente, este grupo consiguió el permiso del Tesoro para viajar a La Habana, tal y como ya ha ocurrido con más de un centenar de profesores y académicos que intentan desarrollar proyectos de intercambio con las instituciones académicas de la mayor de las Antillas. Lo extraño de todo esto es que la noticia se ha conocido en los medios más de un mes y medio después de que ocurriera. El diario The Birmingan News de Alabama ha sido el encargado de lanzar flores a los jugadores cubanos, reivindicando lo mucho que se puede aprender de sus estrategias y su conciencia de este deporte. Muchos piensan que este tipo de viajes son un paso más hacia lo que podría ser una excepción cultural del embargo, mucho más ahora que Obama está al frente de la Casa Blanca. Las alarmas están encendidas y, los «cazatesoros» de Miami permanecen atentos ante la posibilidad de poder acceder en los próximos meses a la inmensa mina de oro que supondrá el negocio de la explotación internacional de, entre otras cosas, los sonidos de la Isla. Hace ya meses que los candidatos a participar en el reparto, entre quienes destacan productores tan conocidos como Emilio Estefan, Tommy Mottola o Kike Santander, preparan su estrategia para que su pasada relación con el anticastrismo no les impida conseguir su parte en la explotación de derechos de autor y la lluvia de dólares que se prevé en el mismo momento que la política deje de ser un obstáculo para que la música de Cuba inunde EEUU.

FRAUDE EN FLORIDA

En pleno debate sobre la necesidad de que EEUU suavice el embargo a Cuba, varios de los líderes del anticastrismo más radical de Miami han sido sorprendidos por un escándalo financiero que podría dejar en evidencia el comportamiento político de figuras tan relevantes entre esta comunidad como los congresistas republicanos Ileana Ros-Lehtinen o Vern Buchanan. Toda la culpa de que estos nombres hayan salido a la luz es de la investigación que las agencias federales están realizando sobre el multimillonario Robert Allen. Al parecer, el magnate tejano donó grandes capitales a grupos políticos del condado de Palm Beach y Miami, entre los que se encuentra Ileana. Otra compañía de Allen aportó casi 50.000 dólares a la campaña del senador demócrata por Florida Bill Nelson. El empresario impugnado ha dirigido más de dos millones de dólares de oscura procedencia a diversas campañas políticas.

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