Por estos días los viejos amigos que se encuentran en la calle se felicitan al despedirse. Los que se van de vacaciones les desean felicidades a todos sus compañeros de oficina, y hasta los empleados de las tiendas le regalan al cliente una sonrisa y unas afectuosas felicidades aunque le hayan mangado una libra de arroz a la cuota del mes o le cobren dos CUC de más por la venta de un par de zapatos. Por estos días los viejos amigos que se encuentran en la calle se felicitan al despedirse. Los que se van de vacaciones les desean felicidades a todos sus compañeros de oficina, y hasta los empleados de las tiendas le regalan al cliente una sonrisa y unas afectuosas felicidades aunque le hayan mangado una libra de arroz a la cuota del mes o le cobren dos CUC de más por la venta de un par de zapatos.
Como todo el mundo, los cubanos están en navidades pero casi nadie las menciona. En la televisión no aparecen anuncios alegóricos, en las tiendas solo se iluminan con algunas discretas guirnaldas y uno que otro árbol; las calles continúan con la iluminación de siempre, y solo en los grandes hoteles proliferan un poco más los adornos navideños.
Para la gente estos días se resumen en «el 24 con la familia y el 31 de pachanga» como dice Carlos, para quien, junto con familiares y amigos, celebrar ambas fechas es tarea obligada cada año aunque el bolsillo esté más o menos boyante. «Lo importante -afirma- es pasarla bien».
Las Navidades, con villancicos, novenas y celebraciones por el cumple del niño Jesús solo quedan para las iglesias, para las contadas familias realmente católicas, y para las viejas que no se pierden la misa de Gallo, aunque algunos jóvenes acuden también al filo de la media noche del 24 de diciembre, pero más que todo por curiosidad y para «hace tiempo para la discoteca».
En Cuba estos días son más bien una oportunidad para organizar un rumbón tras otro, con presentaciones en los lugares públicos de todos los grupos musicales «que más suenan», y que culmina, según las autoridades, los días 1 y 2 de enero «para celebrar el triunfo de la Revolución», pero en realidad alcanza el climax para la mayoría el 31 de diciembre con la despedida del año, el himno a las doce de la noche, baldeos de la casa a esa hora para echar a la calle los malos espíritus o dar la vuelta a la manzana con una maleta aquellos que quieren irse de viaje como sea.
No obstante, previamente hay que hacer ambiente y el que más y el que menos arma su arbolito héroe de mil navidades, o compra alguno nuevo entre los pocos que venden en las shoping; camina media Habana para comprar una guirnalda de bombillitos de colores y hay quienes montan sus «nacimientos» con la virgen María, reyes magos, burritos y camellos que datan de «antes de…», no por creyentes sino porque siempre fue así.
Pero el verdadero zafarrancho se arma desde mucho antes, cuando comienzan a sacar cuentas y a comprar la indispensable pierna de puerco -no otra cosa porque no tiene gracia-, la yuca, los frijoles negros, los tomates maduros para la ensalada, las únicas botellas de vino que se beben en todo el año y una abundante provisión de ron y cerveza que sí no tienen fecha fija.
Los más pudientes dan la sorpresa con turrones y manzanas de la shoping y uvas salidas de no se sabe dónde, que junto con la sidra comprada también en la shoping dan «un toque de distinción» a la fiesta.
Y al calor de las reformas, los muchos restaurantes privados abiertos en la ciudad «ofrecen cenas especiales con todos los hierros» con reservaciones que comenzaron desde finales de noviembre y que a estas alturas ya están casi agotadas en muchos lugares, a precios que oscilan fácilmente entre 30.00, 40.00 y más CUC por persona. Algo impensable para la mayoría de la gente, pero que al parecer está a la mano de un grupo cada vez más numeroso.
La cuestión, como dice Carlos cada vez que se aproxima un nuevo enero, es pasarla bien.
Acceda a la versión completa del contenido
Navidades a la cubana
El suceso se produjo tras la interceptación de una lancha con origen en EEUU, que,…
La guía difundida por el Tesoro, dirigido por Scott Bessent, establece una política de concesión…
El incidente se produjo en aguas próximas a Villa Clara, en la zona de Cayo…
El arranque de la temporada alta turística se produce en un contexto de crisis económica…
En su intervención ante el Consejo de Derechos Humanos en Ginebra, el jefe de la…
En los últimos meses, las largas filas en las farmacias de La Habana han dado…