«Se vende esta casa, llamar al teléfono…»; «Vendo lavadora nueva»; «Permuto una por dos», o un simple «Se vende», son carteles que se pueden encontrar pegados a cualquier puerta o ventana de La Habana, en las paradas de ómnibus y hasta en los postes de la empresa eléctrica, algunos confeccionados de la forma más rústica y otros sofisticadamente, con la ayuda de las nuevas tecnologías. «Se vende esta casa, llamar al teléfono…»; «Vendo lavadora nueva»; «Permuto una por dos», o un simple «Se vende», son carteles que se pueden encontrar pegados a cualquier puerta o ventana de La Habana, en las paradas de ómnibus y hasta en los postes de la empresa eléctrica, algunos confeccionados de la forma más rústica y otros sofisticadamente, con la ayuda de las nuevas tecnologías.
Es la forma más sencilla y directa que tienen los cubanos para deshacerse con algún provecho de las cosas que por cualquier razón ya no necesitan, porque otras vías más «civilizadas», como las páginas de clasificados de los diarios, no existen.
Hubo una vez que el semanario Opina se dedicó a esos menesteres, pero ese popular medio de prensa fue uno de los tantos que dejó de existir a principios de la década de 1990, cuando con la crisis económica que siguió a la caída de la Unión Soviética, dejaron de llegar las bobinas de papel fabricadas con los pinos y abetos de Siberia.
Pero Internet ha venido a salvar esa carencia, en parte, puesto que la red de redes no está al alcance de la mayoría de los cubanos, aunque basta que uno tenga acceso a ella desde su casa, para que todo el vecindario y las amistades acudan en su ayuda cuando de vender y comprar se trata, y con buenos resultados.
Así han surgido una serie de páginas, entre las cuales Revolico.com es la más popular, aun cuando por razones desconocidas está casi siempre bloqueada porque según algunos comentarios es «ilegal», lo que se puede traducir como que no está dirigida o patrocinada por institución estatal alguna.
Pero por obra y gracia de la tecnología, a la cual la burocracia no puede controlar completamente, la página está permanentemente actualizada y el que más y el que menos logra conectarse con la ayuda de un proxy.
Revolico se presenta como «un pequeño pero funcional equipo de programadores que un día sentimos la necesidad de una vía más sencilla, organizada y eficiente de anunciar y revisar lo que estaban anunciando otros. Surgió la idea y decidimos poner manos a la obra».
¿Qué hallar en Revolico? Pues sencillamente de todo, desde casa y autos, electrodomésticos, computadores y todos sus accesorios, muebles, ropa, materiales de construcción y hasta lo que a nadie se le ocurriría comprar o vender, e incluso ofertas de empleo y de servicios -carpinteros, albañiles, electricistas, clases de idiomas, cuidados de mascotas…- todo clasificado por categorías, en un revolico bastante organizado, y sin mucho despliegue visual, lo que hace la página más ligera, cosa que agradecen quienes acceden a ella, puesto que navegar en Cuba, con un ancho de banda ínfimo, es una tarea agotadora.
Además, resulta muy sencillo llenar el formulario para anunciarse en ella, así que, con esas características, no es nada extraño que sea tan conocida.
Quizá por ser la primera dedicada a esos menesteres de compra y venta, sea la más popular, pero Revolico no es la única.
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