Las crecientes controles económicos que ya se le exigen al emergente sector privado en Cuba han provocado que el empleo de tenedor de libros se vaya convirtiendo paulatinamente en un trabajo demandado y cada vez mejor remunerado.
Las crecientes controles económicos que ya se le exigen al emergente sector privado en Cuba han provocado que el empleo de tenedor de libros se vaya convirtiendo paulatinamente en un trabajo demandado y cada vez mejor remunerado.
Tanto es así que no son pocos los contadores que han dejado sus empleos en el sector estatal para trabajar por cuenta propia llevando los controles económicos de los negocios privados, cada vez más numerosos.
Los dueños de las pequeñas empresas que han ido apareciendo deben llevar anualmente, entre oros, registros sobre ingresos y gastos, estado financiero, de activos fijos tangibles, registros de comprobantes de operaciones y cuentas bancarias para realizar las transacciones con otras entidades, incluidas las estatales.
Según especialistas, por el volumen de información y la complejidad de los datos a recoger, cualquiera no anda con seguridad por el árido terreno de los controles económicos, que solo manejan los expertos en contabilidad y finanzas, y muchos dan por sentado que el aumento de la exigencia y transparencia sobre el funcionamiento de los negocios privados y sus obligaciones tributarias incremente aún más la demanda de los servicios de los tenedores
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Tenedores de libros: un prometedor empleo en La Habana
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