Las nuevas comisiones parlamentarias creadas en Cuba en los últimos meses ya ocupan buena parte de la información de los periódicos locales, a pesar de que sus miembros no detallan ni sus planes concretos, ni mucho menos la cantidad del capital destinado a los retos del país. Buenos propósitos
Las nuevas comisiones parlamentarias creadas en Cuba en los últimos meses ya ocupan buena parte de la información de los periódicos locales, a pesar de que sus miembros no detallan ni sus planes concretos, ni mucho menos la cantidad del capital destinado a los retos del país. Así ha ocurrido recientemente con la Comisión Agroalimentaria de la Isla, que ha presentado un programa para conseguir la sustitución gradual de las importaciones y aumentar el potencial de las fábricas nacionales. La inversión con la que contará este ambicioso plan queda en el suspense, al igual que las medidas concretas que se tomarán para incrementar la productividad nacional. Los únicos datos que ha desvelado el ministro de la Industria Alimentaria, Alejandro Rocaes, es que se ampliarán las plantas que producen yogurt con leche de soja, así como el montaje de 250 depósitos climatizados para almacenar cereales, eso sí, sin especificar ni dónde ni cuándo.También completan las líneas de pastas largas y cortas, la planta de procesar cacao en la centrosureña provincia de Cienfuegos y más de mil grupos electrógenos para garantizar la electricidad a las fábricas.
La telefonía móvil cubana, en boca de todos
Ahora que el presidente estadounidense George W. Bush ha anunciado que permitirá el envío de teléfonos móviles a Cuba, algo que muchos expertos consideran como el comienzo de un cambio lejano en las relaciones de ambos países, no se sabe si los planes de Etecsa para la informatización de la Isla podrán cuajar en los próximos meses. La empresa de telecomunicaciones cubana espera que la digitalización en la telefonía móvil y los proyectos de desarrollo de este sector multipliquen hasta los 1,6 millones de usuarios de teléfono móvil durante los próximos cinco años. Para ello, Etecsa está realizando inversiones con el fin de mejorar la utilidad de las tarjetas pre pago, así como ampliar la cobertura en la Isla a través de la red y el incremento del número de oficinas telefónicas. Actualmente, existen unos 300.000 usuarios de telefonía móvil en la Isla, de los que más de 7.400 han obtenido el servicio tras la tímida reforma de Raúl Castro en el sector. El precio de u teléfono móvil es de 120 dólares (unos 76 euros) y las tarjetas no bajan de los 10, un precio inicial que sextuplica el salario mensual del cubano medio.



