Los cubanos comienzan a mirar al cielo cada vez con mayor insistencia y preocupación ante la sequía a afecta al país y temen un racionamiento más, el del agua. Los cubanos comienzan a mirar al cielo cada vez con mayor insistencia y preocupación ante la sequía a afecta al país y temen un racionamiento más, el del agua.
Ya el gobierno llamó a las empresas y la población a reforzar las medidas de ahorro, pues en mayo, mes lluvioso por excelencia, el acumulado nacional de precipitaciones apenas llegó a 47 por ciento y junio no va por mucho mejor camino.
Arriendan microautobuses
a choferes
En las últimas semanas los habaneros han comenzado a ver un nuevo servicio de transporte mediante el arrendamiento por el gobierno de decenas de pequeños autobuses a sus choferes, en lo que algunos consideran es otro paso para transferir servicios minoristas al sector privado.
No obstante las autoridades no han informado públicamente de esa medida y los habitantes de la capital se han enterado cuando han tenido que alquilar un taxi y en lugar de los acostumbrados almendrones (los viejos autos estadounidenses) se han topado con un confortable microbús, con el mismo precio: diez pesos cubanos por persona.
Nos arrendaron las guaguas. La empresa garantiza la gasolina, pagamos impuestos diarios y lo que queda es para nosotros», comentó un chofer a sus pasajeros, mientras transitaba rumbo a la céntrica barriada de El Vedado, desde el aeropuerto.



