Cuba puede ofrecer a los visitantes extranjeros no solo mar, arenas blancas y abundante sol, sino muchas cosas más, la cuestión es encender la chispa y descubrir lo que le puede interesar a la gente y satisfacer la curiosidad. Cuba puede ofrecer a los visitantes extranjeros no solo mar, arenas blancas y abundante sol, sino muchas cosas más, la cuestión es encender la chispa y descubrir lo que le puede interesar a la gente y satisfacer la curiosidad. Así, en la zona más occidental del país comienzan a ampliarse las propuestas turísticas asociadas a la ruta del tabaco, con visitas a las vegas de Vueltabajo y encuentros con cosecheros, para dar a conocer los «misterios» de cómo se produce el mejor tabaco del mundo.
La idea consiste en promover los recorridos por emblemáticas fincas y posiblemente el alojamiento en viviendas campesinas como nueva variante del agroturismo.
Se trata de una iniciativa que tiene la mirada en el 2012, punto de partida de un ambicioso programa. Los especialistas están delineando cada una de las opciones y pasos del proyecto que identificará a la zona, mayor productora de la hoja en el país y paralelamente, se impulsan inversiones para mejorar el confort en los principales polos turísticos e incrementar capacidades en algunos.



