Carmen Rosa está pintando su casa después de “haberle pasado la mano” con unos cuantos trabajos de albañilería empeñada en ponerla a punto para la llegada de sus hijos, que igual que hicieron el pasado año, este vienen con toda su prole, desde Miami, para pasar el fin de año con ella y los demás parientes de la Isla. VIAJANDO, A PESAR DE TODO
Carmen Rosa está pintando su casa después de “haberle pasado la mano” con unos cuantos trabajos de albañilería empeñada en ponerla a punto para la llegada de sus hijos, que igual que hicieron el pasado año, este vienen con toda su prole, desde Miami, para pasar el fin de año con ella y los demás parientes de la Isla.
Como los hijos de Carmen Rosa, son miles los cubanos residentes en el extranjero, pero mayormente procedentes de Estados Unidos, que viajan a la isla por estos días para despedir el año y recibir el 2015.
Los vuelos están a tope, hasta el punto de que Camilo, que esperaba a su hermano para el fin de año, se quedó con las ganas porque aquel le avisó que no podrá viajar para estas fechas porque ya no encuentra pasajes.
Los cubanos siguen yendo y viniendo, con un poco más de trabajo, es verdad, pero el flujo entre ambas orillas del estrecho de La Florida no se detiene a pesar de que la Sección de Intereses de Cuba en Washington lleva prácticamente un año sin encontrar un banco estadounidense o extranjero radicado en Estados Unidos o en un tercer país que asuma las operaciones bancarias necesarias para garantizar su normal funcionamiento y poder brindar servicios consulares plenos.
Al menos eso fue lo que informó recientemente, y le achacó la responsabilidad del problema al «recrudecimiento de las medidas de persecución financiera, derivadas de la política de bloqueo impuesta por Washington y de la injustificada e insostenible designación de Cuba como Estado patrocinador del terrorismo internacional».
Sin embargo, como el cubano está acostumbrado a sacarla de bajo la manga, la propia Sección de Intereses anunció al mismo tiempo que extenderá una vez más sus servicios, ahora hasta el 31 de marzo del 2015, para renovar pasaportes y prorrogar su vigencia a aquellos ciudadanos cubanos que tengan reservaciones para viajar a Cuba, trámites que se continuarán realizando a través de las agencias de viajes que tienen vínculos con la Oficina Consular y directamente en su sede en Washington, DC.
Resumen: El rifirrafe entre los dos gobiernos continúa, pero los cubanos “exiliados” siguen viajando en masa a la Isla, donde comparten con toda la parentela y, de paso, las Navidades les salen más baratas que en Miami, a pesar de los altos costos de los boletos de avión.



