Finalizó en la Isla el censo y más de una sorpresa se han llevado algunos de los encuestadores. Como Enrique, un alumno de Politécnica, para el que el trabajo censal le parecía sencillo y sin complicaciones, hasta que se topó, en pleno barrio de centro de La Habana, con una vivienda en la habitan 22 personas, todo un árbol genealógico. Continúa dando qué hablar la última resolución de Aduanas: ahora la tradicional pregunta ¿Qué tal el viaje? es sustituida por ¿Te revisaron mucho? ¿Te decomisaron mucho?… Y por si fuera poco, el alacrán, que te puede ‘pillar’… Finalizó en la Isla el censo y más de una sorpresa se han llevado algunos de los encuestadores. Como Enrique, un alumno de Politécnica, para el que el trabajo censal le parecía sencillo y sin complicaciones, hasta que se topó, en pleno barrio de centro de La Habana, con una vivienda en la habitan 22 personas, todo un árbol genealógico. Continúa dando qué hablar la última resolución de Aduanas: ahora la tradicional pregunta ¿Qué tal el viaje? es sustituida por ¿Te revisaron mucho? ¿Te decomisaron mucho?… Y por si fuera poco, el alacrán, que te puede ‘pillar’…
La orquesta estadounidense Metro Big Band se presentó por primera ocasión en Cuba, en un concierto a escenario compartido junto a la Orquesta Sinfónica de Holguín, en el Centro de Artes, en esa ciudad del oriente cubano.
Camp Kirkland, director de la agrupación, dijo que este proyecto conjunto comenzó hace dos años cuando conoció al maestro Orestes Saavedra, director de la Orquesta Sinfónica de Holguín y pensó siempre en poder realizar un trabajo compartido, materializado en esta actuación.
Kirkland, graduado en educación musical en la Universidad Estatal de Florida, destacó la calidad interpretativa de los músicos cubanos, así como lo que calificó como la conexión existente entre los artistas de ambas naciones.
El programa incluyó temas de autores norteamericanos como Louis Armstrong y Glenn Miller, y de figuras antillanas como el cantante Faustino Oramas (El guayabero) y el guitarrista Alberto Hidalgo.
Cerca de 20 músicos componen la Metro Big Band, la cual ha llevado su jazz clásico a países como Finlandia, Japón, Rusia, Guatemala, Israel y Ucrania.
Leoni Torres, quien se diera a conocer hace unos años como parte de ‘la Charanga Habanera’, parece haber andado con buen pie desde que decidió lanzarse a cantar como solista y dirigir él mismo una banda. En 2007 Leoni debutó con el CD ‘Bajo la piel’, que lo introdujo en la escena del pop en Cuba y varias de sus canciones llegaron a prender en la audiencia. En 2012, Torres, con una bien timbrada voz y un físico que enternece a las niñas de 15 por parecer un muchachito tímido, vuelve a la carga y ha puesto en el mercado el álbum ‘Latiendo’, que deja claro que él se ha tomado muy en serio lo suyo y que, por tanto, incorpora a su repertorio no solo cancioncitas ligeras y típicas de un pop meloso y repetitivo.
Con 12 temas, su nuevo CD incluye además de composiciones suyas otras firmadas por autores de lo que algunos califican como Nueva Música Cubana Contemporánea, pero dicen los entendidos que lo mejor de este fonograma está en las excelentes reinterpretaciones que Leoni hace de temas ya conocidos de otros autores: ‘Como a mujeres’ (Polito Ibáñez), ‘Frío’ (Raúl Torres) y ‘Un bolero que te salve’ (Descemer Bueno), este último a dúo con Beatriz Márquez.
Que alguien sea condecorado con la Legión de Honor siempre es noticia, y si el afortunado es un cubano, pues nadie en la isla lo pasa por alto. El archifamoso galardón, que otorga el Gobierno de Francia, en el grado de Caballero le fue conferido al prestigioso académico doctor Eduardo Torres Cuevas, quien recibió la distinción de manos del embajador de ese país en Cuba, Jean Mendelson.
El diplomático dijo que esta condecoración pretende honrar al académico y humanista, al investigador y parlamentario, pero sobre todo al amigo de esa nación europea, pues entre otras acciones Torres Cuevas ha apoyado de manera permanente la labor de la Alianza Francesa de La Habana durante muchos años.
Al agradecer el gesto del gobierno francés, Torres Cuevas, quien ha fungido como profesor asociado de varias universidades de esa nación, aseguró que fue la presencia de la cultura de ese país europeo la que marcó a su generación.
Asimismo el también director de la Biblioteca Nacional José Martí se refirió a detalles de la historia que vinculan a franceses y cubanos, pues aseguró que el lema de la Revolución Francesa inspiró a los luchadores por la independencia de Cuba, e incluso el himno de la nación caribeña, conocido como ‘La Bayamesa’, tiene sus orígenes en la Marsellesa.
Tras presentarse por primera vez en algunas regiones de Argentina como las provincias de Tucumán, Mendoza y Neuquén, un viejo conocido del público español, el músico Eliades Ochoa y su grupo Patria (devenido de cuarteto en un formato de ocho músicos) llegaron al Teatro Ópera de Buenos Aires, para dar su último show en su tercera visita a este país.
Los principales medios gráficos, de televisión, radio y digitales del país suramericano no escatimaron elogios para el mítico intérprete santiaguero, una de las figuras del Buena Vista Social Club.
La revista Rolling Stone tituló: «Llega el Johnny Cash cubano», en alusión «al cantautor estadounidense que demostró que el country era tan rebelde como el rock and roll».
Por su parte, el diario Página/12 publicó que “lo de Ochoa y compañía fue realmente intenso, con shows diarios en diferentes provincias. Él dice que es así siempre, y que es así, además, como le gusta. “Así es esto que nos gusta tanto: terminamos por la noche, dormimos un rato, cogemos el avión temprano, y ya aparecemos en otro lugar. Ya estamos acostumbrados. Eso de hacer un concierto hoy y esperar dos o tres días al próximo… No, no es para mí. ¡Lo mío es la música, la mú-si-ca!”.
El 2012 ha sido un buen año para Tony Ávila. Trovador jaranero y cubanísimo, todos lo conocen en la isla por su picante «La Choza de Chacho y Chicha», pero se sorprendió cuando su segundo fonograma (En tierra…, Bis Music, 2011) ganó el premio Cubadisco en la categoría de trova.
«Yo soy trovador. Desde la guitarra nace mi obra, aunque haga bossa nova, afro, son, changüí, rumba (que me encanta), o también canción, habanera, bolero… Es que la trova, más que género, es un movimiento que puede abarcar, desde la óptica del creador, distintos espacios para decir lo que le interesa. Lo que no puede faltar es el compromiso, el ancla bien aferrada a la realidad, al amor…
Y tanto es así que uno de sus éxitos más recientes es ‘SOS Timbiriche’. Al respecto este cantautor que antes estudió nada menos que Licenciatura en Marxismo Leninismo e Historia en el Instituto Superior Pedagógico de Matanzas, opina que “el timbiriche es el símbolo más visible de los cambios que se han realizado últimamente en Cuba. Con él me refiero a cualquier cosa que permita la autogestión y prosperidad individual”.



