En declaraciones a Prensa Latina, el presidente de la Sección Italiana del Comité Empresarial Italo-cubano, Mario Cortella, asegura que ambos países están dispuestos a aumentar su colaboración comercial a medio plazo. El empresario afirma también que el campo de cooperación bilateral es cada vez más extenso y que se han formalizado planes concretos de futuro, no simples deseos evanescentes. A medio plazo, según Cortella, la estrategia pasará por potenciar a las pequeñas y medianas empresas como impulsoras y principales beneficiarias de ese plan bilateral, que puede abarcar, incluso, la fabricación conjunta de productos para exportar a terceros. En declaraciones a Prensa Latina, el presidente de la Sección Italiana del Comité Empresarial Italo-cubano, Mario Cortella, asegura que ambos países están dispuestos a aumentar su colaboración comercial a medio plazo. El empresario afirma también que el campo de cooperación bilateral es cada vez más extenso y que se han formalizado planes concretos de futuro, no simples deseos evanescentes. A medio plazo, según Cortella, la estrategia pasará por potenciar a las pequeñas y medianas empresas como impulsoras y principales beneficiarias de ese plan bilateral, que puede abarcar, incluso, la fabricación conjunta de productos para exportar a terceros.
-¿Hay nuevos planes para aumentar la colaboración comercial y económica entre Cuba e Italia?
-Desde luego, tanto en Cuba como en Italia, se prevé extender la colaboración bilateral en los próximos meses. Y existen planes concretos no se trata sólo de vagos deseos. Hay pensada una estrategia de futuro en la cuál, además, las pequeñas y medianas empresas de ambos países van a tener un papel protagonista. Como impulsoras fundamentales del proyecto y principales beneficiarias de su desarrollo. De momento, la puerta está abierta para que aumenten el comercio y el intercambio a medio plazo. Y también hay otras posibilidades muy interesantes para explorar como la fabricación conjunta de productos que puedan ser exportados a otros países e incluso exportarlos a otros países de las regiones vecinas. Yo pienso también que hay muchos productos agrícolas cubanos que pueden ser importados a Italia y otros países europeos si la comercialización se realiza bien.
-¿Cree que está reunión del Comité Empresarial Italo-cubano va a contribuir al desarrollo de las relaciones bilaterales?
-Por supuesto. Es más, yo creo que habría que calificar de hito esta segunda sesión del Comité Empresarial Italo-Cubano que acabamos de celebrar en La Habana. En este encuentro han participado representantes de una amplia gama de sectores económicos de ambas naciones y eso ha permitido que hayamos podido abordar muchas cuestiones y ha marcado pautas de futuro. Caminos por explorar que permitirán asociaciones en en la producción manufacturera y agroalimentaria. También en diversos sectores, como el turismo, las energías renovables o la industria de muebles para hotelería, entre otros. Italia se ha visto muy, muy golpeada por la crisis económica global, pero las pequeñas y medianas
empresas constituyen la mayor fuerza productiva del país, muchas de las cuales pueden cooperar con Cuba. Y encontrar amplios beneficios comunes en esa colaboración.
-¿Pueden las empresas italianas ‘sacar partido’ de las transformaciones que se producen en el sistema económico cubano?
-Este segundo encuentro de trabajo bilateral confirma la atención que conferimos a la Isla. Hemos recorrido un largo camino con la firme voluntad de edificar y construir Actualmente. Italia es el octavo socio comercial de Cuba en el mundo y el segundo de Europa, sólo superado por España. La función de este Comité es muy importante por el apoyo que concede al empresariado y a la internacionalización del comercio. Debemos considerar las transformaciones que tienen lugar en Cuba en su reordenamiento económico y en la búsqueda de mayor espacio de colaboración con los foráneos para mejorar la cantidad y calidad de sus propias producciones. De momento, hemos contraído algunos compromisos concretos, como la participación en ferias o el intercambio de información y el apoyo para la inserción en los respectivos mercados, a fin de fortalecer los vínculos.



