Como parte del proceso de actualización del modelo económico socialista que defiende el Gobierno cubano, la Asamblea Nacional del Poder Popular aprobó recientemente una nueva Ley de Inversión Extranjera (IE), que entra en vigor este mes de junio, dirigida a promover e incentivar esa actividad en el país, con el fin de contribuir al fortalecimiento de la capacidad económica y el desarrollo sostenible de la nación. Como parte del proceso de actualización del modelo económico socialista que defiende el Gobierno cubano, la Asamblea Nacional del Poder Popular aprobó recientemente una nueva Ley de Inversión Extranjera (IE), que entra en vigor este mes de junio, dirigida a promover e incentivar esa actividad en el país, con el fin de contribuir al fortalecimiento de la capacidad económica y el desarrollo sostenible de la nación. Para conocer más detalles sobre esta legislación, Negocios en Cuba (NEC) entrevistó al Doctor en Ciencias Económicas Ricardo Torres Pérez, del Centro de Estudios de la Economía Cubana.
-¿Qué papel desempeñará la Zona Especial de
Desarrollo Mariel (ZEDM) en los objetivos propuestos?
– El proyecto de la Zona Especial de Desarrollo Mariel se inserta dentro de los esfuerzos generales emprendidos por la Isla para atraer al proyecto mayores montos de inversión extranjera, al ofrecer más y mayores incentivos en temas clave, a la vez que se lleva adelante una inversión considerable en infraestructura de primer nivel. Se trata de aprovechar ciertas condiciones particulares de la zona, como su ubicación geográfica, -al encontrarse muy próxima a La Habana-, con el fin de convertirla en un destino preferido para desarrollar proyectos con fuerte orientación exportadora, aprovechando recursos muy apreciados como la calificación de la fuerza laboral cubana. En este empeño, será decisivo atender a las tendencias internacionales y establecer las mejores prácticas para que las empresas extranjeras vean en la ZEDM un lugar seguro donde poder realizar sus inversiones.
-¿Qué formas de negocio se le ofrecen en la
normativa y, la nueva ley se corresponde con las normas
internacionales?
-Se mantienen las mismas formas previstas en la ley anterior tales como empresas de capital totalmente extranjero, empresas mixtas y contratos de asociación económica internacional, aunque se amplía el alcance de estos últimos, incorporando la administración productiva y de servicios, de acuerdo con las potencialidades de la nación. Creo que no puede hablarse de un estándar internacional. Los países conciben este tipo de legislación de acuerdo con sus necesidades nacionales y el balance de intereses internos y externos. En las naciones en desarrollo hay un gran avance en estos temas, dado que la inversión extranjera se ha convertido en una fuente importante para acceder al ahorro internacional. Lo que sí existen son buenas prácticas, que se han establecido sobre la base de un delicado equilibrio entre los intereses de los Estados receptores y las empresas foráneas.
-¿Cómo se comporta este tema en la economía global?
-La inversión extranjera ha sido el flujo más dinámico en la economía mundial en los últimos 30 años. Ha aumentado incluso más rápidamente que el comercio, entre otros aspectos, porque ella misma arrastra otro tipo de flujos, en la medida en que se crean y consolidan cadenas globales y regionales de valor. Algunos Estados aprovechan estas potencialidades para dar un salto importante en su desarrollo como Singapur, China, Vietnam, Costa Rica y Chile. Una característica común en todos ellos es que cuentan con una legislación sobre inversión extranjera crecientemente sofisticada con orientación estratégica, que les permite armonizar diversos objetivos económicos, más allá de la creación de empleo o el acceso a un mercado. No es una fórmula mágica, pero sería arriesgado sustraerse de estas tendencias. En todo caso, es necesario acompañarla con políticas que maximicen sus beneficios para el desarrollo del país.



