Aunque funciona desde principios de enero, sigue siendo una novedad para muchos que no se acercan con frecuencia al río Almendares y se asombran de ver una imagen totalmente diferente de lo que para generaciones de habaneros siempre fue el herrumbroso y destartalado Puente de Hierro, que une por la calle 11 al barrio de El Vedado con Miramar. Aunque funciona desde principios de enero, sigue siendo una novedad para muchos que no se acercan con frecuencia al río Almendares y se asombran de ver una imagen totalmente diferente de lo que para generaciones de habaneros siempre fue el herrumbroso y destartalado Puente de Hierro, que une por la calle 11 al barrio de El Vedado con Miramar. El puente fue cerrado al tráfico de vehículos hacía años por su estado deplorable, y solo se permitía el paso de peatones, que andaban con precaución sobre sus planchas carcomidas por el salitre de la cercana desembocadura del río, hasta que las autoridades también prohibieron transitar a las personas.
El Puente de Hierro era realmente viejo, pues fue montado sobre el Almendares hace casi un siglo, después de haber estado durante muchos años en servicio en EEUU, y en las primeras décadas del siglo XX era la principal vía de acceso a la orilla oeste del río desde el malecón, hasta que a comienzo de los años 50 se edificaron los túneles de Malecón y Línea.
Ahora las autoridades aplicaron en su remozamiento las técnicas más modernas para devolverle su utilidad, preservarlo de los efectos de la herrumbre y conservar todas las características del diseño original para mantener su valor patrimonial.



