SEGÚN UNA INFORMACIÓN PUBLICADA recientemente por ‘El Nuevo Herald‘, el cable submarino de fibra óptica entre Cuba y Venezuela “dejó de operar durante varias horas y durante varios días del pasado mes de marzo”. SEGÚN UNA INFORMACIÓN PUBLICADA recientemente por ‘El Nuevo Herald‘, el cable submarino de fibra óptica entre Cuba y Venezuela “dejó de operar durante varias horas y durante varios días del pasado mes de marzo”.
Doug Madory, analista principal de Renesys, compañía estadounidense que sigue el tráfico global de Internet, dijo que “al ser el ALBA-1 el único cable de fibra óptica con que cuenta Cuba, cualquier interrupción en el tráfico aparece inmediatamente como una demora en las conexiones a Internet, ya que los datos se desvían hacia los satélites”. “ETECSA, monopolio gubernamental de telecomunicaciones, no ha hecho comentarios sobre las interrupciones en el funcionamiento del cable”, añade la información.



