Crónicas habaneras

Ya se les conoce como ‘los plantados‘. Son una decena, o así, de disidentes cubanos que no están nada de acuerdo con dejar la cárcel para viajar a España. Los ‘plantados’ y los que primero viajan y luego hablan

Ya se les conoce como ‘los plantados‘. Son una decena, o así, de disidentes cubanos que no están nada de acuerdo con dejar la cárcel para viajar a España. No quieren salir de Cuba, ya que consideran que la opción que se les ofrece es un exilio forzoso, por lo que allí siguen. A la espera de que de algún modo el futuro les sea benévolo, sin llegar a conocer qué les deparará su destino, pero con su dignidad intacta y con su capacidad de convertirse en referencia para la oposición también. Hay otros. No pudieron soportar la cárcel y aceptaron el canje. Antes de salir firmaron un documento en el que expresaban que dejaban la Isla por su propia voluntad y no obligados. Sin este requisito fundamental, España no les hubiera dado cobijo. Incomprensiblemente, algunos de los miembros de este segundo grupo han ‘denunciado‘ su condición de ‘deportados‘, una vez que estaban a salvo. Y hasta piden que Europa no cambie la Posición Común. Y eso que saben que sin ese requisito no habrá fondos de Cottonou. Ellos han huido ya. Pero pretenden dar lecciones de valor al mundo entero.

Una amistad que se enfría.

Inesperadamente, la oposición venezolana va a poder respirar tranquila, en lo que parecía ser una de sus obsesiones: el exceso de poder que el ejército de asesores llegado de Cuba empezaba a tener en la administración chavista. Para algunos analistas, un símbolo de que el mandatario bolivariano no se fía, en absoluto, de los suyos, de las cabezas visibles de la ‘boliburguesía‘ que contribuyó a crear. Pero, algunas cosas cambian. Muchas veces, porque no hay otro remedio. En un país, en el que existe el fundado temor de que el precio de los alimentos básicos vaya a cerrar el año con una subida del 50%, la posibilidad de que un grupo de expertos cubanos haya tenido la culpa de que varias toneladas de de comida fresca se hayan estropeado en los contenedores es más que un problema político y aparece mezclado, incluso en los sectores cercanos a Chávez, con la desconfianza de que sean asesores extranjeros, y no nacionales, los principales consejeros palaciegos. Ahora esa amistad se enfría por culpa de ‘Pudreval‘ el escándalo que ha dinamitado a Pdval, su filial alimentaria, creada para contener el aumento de los precios de los alimentos.

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