Crónicas habaneras

De que los hay, los hay. Todo está en dar con ellos. Y es el caso del estadounidense Benjamín Treuhaft, quien para protestar contra el bloqueo al que tiene sometido su Gobierno a Cuba, se viene a La Habana para afinar pianos gratuitamente. VISITAR LA HABANA PARA AFINAR PIANOS

De que los hay, los hay. Todo está en dar con ellos. Y es el caso del estadounidense Benjamín Treuhaft, quien para protestar contra el bloqueo al que tiene sometido su Gobierno a Cuba, se viene a La Habana para afinar pianos gratuitamente. El equipaje de este residente en Nueva York y dueño de un pequeño taller para la reparación de tales instrumentos, consistió en más de 100 kilos de aditamentos y herramientas especiales. Pero no sólo eso, sino que desde 1995, Treuhaft ha enviado a Cuba nada menos que 237 pianos. «En USA la gente tira los pianos a la basura cuando no los usa», declaró a la agencia británica Reuters. «Aquí, les ha cambiado la vida a muchas personas». La audacia del norteamericano para burlar la ley, ya le ha costado el aviso de hasta diez años de cárcel o multas cercanas al millón de dólares.

LOS «ALMENDRONES», EN VÍAS DE

EXTINCIÓN

Muy pronto los llamados popularmente «almendrones» podrían pasar definitivamente a la historia, al ponerse en función del deteriorado transporte público una flotilla de minibuses chinos administrados por el Gobierno. Así lo dio a conocer el presidente Fidel Castro, quien criticó a los dueños de estas reliquias andantes por el cobro excesivo del pasaje, que oscila entre 50 y 75 centavos de dólar. Los «almendrones» son objeto de atención para el turista por tratarse de coches de los años 50 de las más variadas marcas producidos en EEUU y que por inventiva de los propietarios aún ruedan por toda la Isla. «Existe el látigo de los que tienen un caharro de no se sabe qué época, al que le han puesto un motor diesel que han adquirido no se sabe dónde ni cómo, y que cobran unas cinco o seis veces más (…)», dijo el comandante.

NUEVOS BUSES Y PRECIOS

Los confortables autobuses chinos Yutong ya ruedan por el ámbito interprovincial de Cuba. Eso sí, con tarifas que muchos consideran elevadas. Antes de su aparición, un billete Santiago de Cuba- Ciudad de La Habana costaba 55 pesos cubanos. Ahora quien viaje deberá abonar 145, casi la mitad del salario promedio. Estos vehículos son administrados por la empresa estatal Asociación de Transporte por Ómnibus (Astro).

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