A partir de enero entrará en vigor un nuevo reglamento general sobre relaciones laborales en toda la Isla. ESCASA DISCIPLINA LABORAL
A partir de enero entrará en vigor un nuevo reglamento general sobre relaciones laborales en toda la Isla. Las inspecciones del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) informan de que el pasado año, de 3.507 entidades supervisadas, sólo 825 recibieron la calificación de «bien» y 1.958 la de «mal» en este apartado del comportamiento de los trabajadores. En los primeros cuatro meses de 2006, la situación no mejoró. El 59% de las 3.502 entidades inspeccionadas obtuvo calificaciones de «mal» y «regular». Entre la falta de orden y disciplina radican las principales causas. El diario que ha dado cuenta de estas violaciones ha reseñado la existencia de oficinas cuyos empleados fueron sorprendidos «durmiendo o en animada tertulia».
UN ORGANOPONICO MUY SOCORRIDO Y EJEMPLAR
Hasta los propios cubanos se quedan asombrados de la variedad, calidad y precios de las frutas, vegetales, viandas y hortalizas que se ofertan en un huerto organopónico perteneciente a una dependencia del Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (Minfar). El sitio, enclavado en la 5ª Avenida y la calle 44, en Miramar, municipio Playa, se destaca también por la limpieza, atención de sus empleados y un correcto pesaje. Mientras que en los agromercados un kilo de zanahorias cuesta 30 pesos cubanos (un euro aproximadamente), aquí una buena parte de la comercialización se tasa en céntimos de peso cubano. A saber, 50 céntimos el medio kilo de yuca. Si se trata del conocido «frijolito chino», útil para el arroz frito o salteado, que en los «agro» factura 20 pesos el medio kilo, en el mencionado huerto organopónico, por dos pesos el cliente sale más que satisfecho.
DEL ARBOLITO Y ALGO MÁS
Desde hace poco menos de una década, el tradicional arbolito de Navidad es vendido en las tiendas recaudadoras de divisas. Pero esta vez, hacerse con los complementos, al menos en el supermercado de 3ª y 70 es un verdadero problema. Se venden en tres sitios diferentes. A saber, bajo un toldo, en útiles para el hogar y en electrodomésticos.



