El presidente de la Empresa de Producción y Comercialización de Semillas, del Ministerio de Agricultura, Manuel Rodríguez, charló con Prensa Latina sobre la importancia del desarrollo de una política integral que contribuya a potenciar producción, beneficio, conservación y comercialización de semillas, así como con la política emprendida por el Gobierno, que ha elevado la agricultura al rango de seguridad nacional, de continuar la reducción de tierras improductivas y aumentar los rendimientos para desarrollar una agricultura sostenible en armonía con el medio ambiente, que propicie el uso eficiente de los recursos fito y zoogenéticos. El presidente de la Empresa de Producción y Comercialización de Semillas, del Ministerio de Agricultura, Manuel Rodríguez, charló con Prensa Latina sobre la importancia del desarrollo de una política integral que contribuya a potenciar producción, beneficio, conservación y comercialización de semillas, así como con la política emprendida por el Gobierno, que ha elevado la agricultura al rango de seguridad nacional, de continuar la reducción de tierras improductivas y aumentar los rendimientos para desarrollar una agricultura sostenible en armonía con el medio ambiente, que propicie el uso eficiente de los recursos fito y zoogenéticos.
-¿Cómo surgió la Dirección de Semillas?
– El fomento de semillas como empresa surgió en el país hace medio siglo, pero en los años del período especial (crisis surgida tras la desaparición la Unión Soviética), se enfrentó un grupo de dificultades que afectaron la esfera. Entonces se creó una Dirección de Semillas para laborar de forma conjunta en este ámbito fundamental, a partir de la existencia de los institutos de investigación, las biofábricas, las fincas integrales, y la recuperación de las instalaciones de beneficio y los laboratorios, en aras de dignificar el trabajo relacionado con las simientes. La actual denominación de la empresa data de 2008 y la entidad cuenta con representaciones en todas las provincias, cuya razón de ser es la atención a la base productiva. Cuba realiza ingentes esfuerzos para incrementar los rendimientos agrícolas y reducir las grandes erogaciones de divisas en la importación de alimentos, que puede obtener aquí a partir de la producción de semillas de alta calidad.
La agricultura, elevada a rango de seguridad nacional por el presidente, Raúl Castro…
– Esta acción tiene alta prioridad, lo cual se aprecia en el trabajo organizativo que se viene realizando desde hace tiempo, y el previsto a mediano y largo plazo. Al menos dos Lineamientos de la política agroindustrial del país se refieren al tema de las simientes, a tenor con la importancia que tiene la agricultura, elevada al rango de seguridad nacional por el presidente cubano, Raúl Castro. Una de esas dos directivas propugna el desarrollo de una política integral que contribuya a potenciar producción, beneficio, conservación y comercialización de semillas. El otro Lineamiento está orientado continuar la reducción de tierras improductivas y aumentar los rendimientos mediante la diversificación, la rotación y el policultivo, así como el desarrollo de una agricultura sostenible en armonía con el medio ambiente, que propicie el uso eficiente de los recursos fito y zoogenéticos.
¿Cuáles son las previsiones para este año?
– Se ejecuta un amplio programa inversionista, dirigido al fortalecimiento de la producción y desarrollo de las semillas a partir del mejoramiento de las plantas y laboratorios, e incluye mayor cooperación con los centros científicos, entre ellos los Institutos de Investigaciones Fundamentales de la Agricultura Tropical, el de Granos, de Ingeniería Genética y Biotecnología, y el Inivit, entre otros. El país adquiere del exterior básicamente las simientes de cebolla, híbridos para el cultivo protegido de tomate, pimiento y pepino, mientras que las restantes son de las variedades cubanas patrocinadas por los Institutos de Investigación del Ministerio de Agricultura. Históricamente, las buenas semillas han sido consideradas como símbolos, factores básicos para la realización del deseo humano de alcanzar abundancia agrícola y seguridad alimentaria. Pese a la recuperación experimentada por el sector en esta y otras actividades, el país no ha logrado aún el despegue que necesita.



