Rudi MERTENS Consejero económico y comercial de la embajada de Bélgica en La Habana

En declaraciones a Prensa Latina, el consejero económico y comercial de la embajada de Bélgica en La Habana, Rudi Mertens, ha explicado las posibilidades comerciales que existen entre Cuba y Bélgica. En declaraciones a Prensa Latina, el consejero económico y comercial de la embajada de Bélgica en La Habana, Rudi Mertens, ha explicado las posibilidades comerciales que existen entre Cuba y Bélgica. El diplomático ha enumerado una serie de productos como los químicos, los metales y la industria farmacéutica, en los que su país es un gran distribuidor, además de ser un lugar propicio para la fabricación de automóviles. Por otro lado, Mertens, ha invitado a los empresarios de la mayor de Las Antillas a que distribuyan sus productos por la zona que él ha denominado ‘Banana Europea‘ y de la que Bélgica ocupa el centro geográfico.

-¿Qué relación comercial esperan alcanzar los comerciantes belgas con los cubanos?-

Existe un deseo confeso de los especialistas y comerciales belgas de incrementar vínculos con Cuba, sobre todo en materia de logística y como puente de negocios. Entre las aspiraciones belgas están permitir un puente de vínculos y poner a disposición de la Isla las potencialidades de ese país como eje de comercio en el Viejo Continente. Mi país es pequeño (30.000 kilómetros cuadrados, un cuarto del territorio cubano) y de muchas similitudes con la Isla; tal es el hecho de que ambas naciones incluyen en sus economías sectores como el biotecnológico y farmacéutico, lo cual facilita los negocios. El fuerte del país es el desarrollo de una plataforma logística para la distribución en la Unión Europea. Esta última se viabiliza mediante puertos como el de Amberes, que cuenta con la mayor concentración de empresas químicas del orbe, es el segundo de Europa y cuarto del mundo.

¿Qué tipo de productos pueden ofrecer a Cuba para ser importados?

Bélgica cuenta con una variada gama de distribución entre productos químicos, metales, base industrial y farmacéutica, con reconocidas vacunas. El país europeo es, igualmente, un escenario propicio para la fabricación de vehículos automotores, con un millón por año, ensamblados cerca de los puertos. En las terminales marineras se concentran marcas de vehículos importantes como Harley Davidson, Hyundai, Komatsu, Subaru y Toyota, y también destacan los sectores químico, metálico, farmacéutico y petrolero. Para el presente, la limitación de las fronteras nacionales con el resto de Europa se deja a un lado para buscar regiones dinámicas como el sur de Holanda, parte de Bélgica, este de Alemania y norte de Francia, esta última la de mayor movimiento. Por su forma en el mapa, esa región multinacional se nombra la ‘Banana Europea‘, área logística privilegiada cuyo centro lo ocupa Bélgica.

¿Qué otros países forman esa ‘Banana Europea’ y qué papel puede desempeñar la Isla en ella?

Esta región esta integrada, además, por el sur de Inglaterra, los puertos de Amberes y Brujas, en Bélgica y por Rotterdam en Holanda. Alemania, Francia, el noreste de España (Barcelona) completan esa zona de gran impacto para la economía europea y para otras partes del mundo. En esa Banana Europea, la parte belga es la más central y reducto fuerte del país, a través de un eje de 400 centros de distribución europea, espacios que pueden ser aprovechados por las empresas cubanas. En esas instalaciones trabajan más de 25.000 personas y se acumulan ventas por 6,6 billones de euros, que incluyen un 20% para la actividad química, un 16% para la automotriz, un 13 % para la alimentación, y un 12% para la electrónica y las telecomunicaciones. Alrededor de estos dinámicos puntos se mueven empresas significativas como Duracell, Toyota, Honda, Volvo, Scania, dentro de una larga lista.

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