Se acabó la buena vida de trasnochar y levantarse a cualquier hora, de ir a la playa, de jugar pelota o fútbol con los amigos en el medio de la calle o de andar de fiesta en fiesta. Se acabó la buena vida de trasnochar y levantarse a cualquier hora, de ir a la playa, de jugar pelota o fútbol con los amigos en el medio de la calle o de andar de fiesta en fiesta.
El 2 de septiembre volvieron a clases 1.840,000 estudiantes de la enseñanza general en toda Cuba, lo cual quiere decir que, si a esa cantidad se suman los más de 100,000 alumnos que retornaron a las aulas universitarias, más los maestros y funcionarios, así como los padres y parientes que estuvieron en casa al cuidado de los niños, para media Cuba se acabaron las vacaciones.
Aunque en realidad, desde hace semanas ya las familias andaban en pie de guerra, a la caza de uniformes y útiles escolares, y los funcionarios de Educación, tratando de poner en orden los centros educacionales.
En la isla la educación es gratuita desde la primaria hasta la universidad, incluyendo los libros de texto a todos los niveles. También lo es una parte de los materiales escolares, aunque como estos no son suficientes, siempre hay que gastar en libretas, lápices, colores, mochilas y otros útiles, así como en calzado y uniformes; pero con excepción de estos últimos, subsidiados por el Estado, lo demás solo se resuelve a nivel de Shoping o de merolicos, lo que implica un buen desembolso para las familias.



