CARTER PASEA POR LA HABANA

Radio Bemba

El ex presidente de Estados Unidos James Carter estuvo tres días en La Habana, en una visita breve, nada fugaz y al parecer más intensa de la cuenta, pues tan corto tiempo le alcanzó para escuchar las opiniones de tirios y troyanos. El ex presidente de Estados Unidos James Carter estuvo tres días en La Habana, en una visita breve, nada fugaz y al parecer más intensa de la cuenta, pues tan corto tiempo le alcanzó para escuchar las opiniones de tirios y troyanos.

Así, se reunió con Raúl Castro, con varios de sus ministros y, por supuesto, con Fidel Castro. Los encuentros incluyeron al cardenal Jaime Ortega y, en la esquina derecha, a los principales representantes que quedan en Cuba de la disidencia -los que se fueron se lo perdieron-, incluidos algunos recién salidos de prisión y otros que nunca van a parar tras las rejas, incluida la bloguera Joany Sánchez, tan famosa por estos lares.

Para Radio bemba, que leyó con sorpresa en el diario Granma el anuncio del desembarco de Carter en La Habana, más sorprendente aún fue que el propio Granma, tan parco en informar y tan corto en páginas, dedicó todo el espacio necesario para ofrecer a los lectores, con puntos y comas, lo que dijo Carter en su rueda de prensa final y hasta el texto de una entrevista que le concedió en exclusiva a la Televisión Cubana.

Y el hombre, como ex presidente de la Yuma y único que ha visitado la isla comunista, no se contuvo en decir todo lo que al parecer sentía.

Dijo que Estados Unidos debería eliminar inmediatamente el embargo comercial impuesto al pueblo de Cuba; que debería haber viajes sin ningún tipo de límites de los estadounidenses hacia Cuba y viceversa; que haya una completa libertad para que todos los cubanos puedan expresarse, reunirse y viajen, según las normas internacionales de los derechos humanos que se apliquen en Cuba; consideró importante que las relaciones entre los dos países mejoren y aseguró que la retención de los cinco cubanos no tiene sentido, que deben ser liberados para que regresen a sus hogares, pues ha habido dudas en los tribunales estadounidenses y también entre las organizaciones de derechos humanos en el mundo sobre la justeza del proceso. Informó que pudo reunirse también con Alan Gross, del que dijo es inocente de ser una amenaza seria para el pueblo y el gobierno cubanos y que ha sido sentenciado a una larga pena en prisión, y que también pronto debe ser liberado.

No obstante, advirtió que no había viajado a Cuba con el propósito de promover un intercambio de los Cinco por Gross. Por si todo esto fuera poco, calificó su reunión con Fidel Castro como un encuentro entre amigos y agradeció a Raúl Castro por permitirle venir y hablar con él y otros altos funcionarios de la isla.

Y para ponerle un poquito más de sal y pimienta al asunto de la visita, reveló que antes de salir de su país habló ampliamente con la Asesora de Seguridad Nacional y con la Secretaria de Estado Hilary Clinton sobre las circunstancias que existen entre ambos países, y que a su regreso ofrecería un informe completo del viaje al presidente Barak Obama y a la Clinton.

Hmmmmmm…

¿Qué se traerán entre manos? Ha pensado Radio Bemba sobre el viaje y la dulzura con que transcurrió, si se tiene en cuenta que el propio Raúl Castro fue a despedirlo al aeropuerto y dijo a la prensa que la visita había sido «muy buena».

De que los escarceos de Carter gustaron muy poco del otro lado del estrecho de la Florida dieron cuenta las andanadas que le lanzaron los principales diarios de Miami y los fundamentalistas de la comunidad cubanoamericana radicados en esa ciudad.

No obstante, para los del lado de acá, al menos para los que no estuvieron en las entrevistas, que son casi todos los cubanos, quedó en el aire la pregunta: ¿Y para qué vino?

De todas formas, en Radio bemba coinciden en que este es hasta ahora el suceso más importante ocurrido en lo que va de año y que solo podrá ser superado por lo que ocurra en el VI congreso del Partido Comunista, que se celebrará ya mismo

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