Día de la Cultura Cubana

En medio de los cambios económicos, la vida en Cuba sigue su marcha y los cubanos, a pesar de limitaciones económicas presentes y por venir, dedicaron buen tiempo en octubre a la jornada por la celebración del día de la Cultura Cubana, el 20, que según la historia fue la fecha en que cantaron por primera vez, en público, el actual himno nacional. En medio de los cambios económicos, la vida en Cuba sigue su marcha y los cubanos, a pesar de limitaciones económicas presentes y por venir, dedicaron buen tiempo en octubre a la jornada por la celebración del día de la Cultura Cubana, el 20, que según la historia fue la fecha en que cantaron por primera vez, en público, el actual himno nacional. Y hubo de todo lo que se puede esperar para celebrar la cultura de una nación, que como queda claro, va mucho más allá de las artes. Pero en medio de los festejos Radio bemba no pasó por alto un spot trasmitido reiteradamente por la televisión en estos días con un compendio de imágenes que supuestamente simbolizan «lo cubano». Entre ellas no podía faltar todo lo sublime que marca la cubanía: el himno, la bandera, la palma real (el árbol nacional), la mariposa (flor nacional, parecida a una orquídea, muy blanca y de perfume especial) y el tocororo (ave nacional cuyo plumaje presenta, coincidentemente, los colores de la bandera, rojo, azul y blanco). También aparecían otras estampas más «terrenales» como el lechón asado y la rumba, y otras celestiales, como la virgen de la Caridad del Cobre, la patrona de Cuba, a la que profesan devoción lo mismo católicos que santeros.

Pero donde sí llegó y paró fue cuando apareció en las pantallas de TV un camello. No se equivoque lector, Cuba no está en el Sahara y no se trata de esos nobles animales con una o dos jorobas. Era un camello, como se denomina en la isla a ese medio de carga empleado como transporte público en los años más violentos del período especial, desterrado ya de las calles de La Habana, en el cual podían ¿viajar? un número aún no determinado de personas rompiendo todas las leyes de la física, y que los cubanos bautizaron como «la película del Sábado», es decir, «lenguaje de adultos, violencia y sexo». Radio bemba concluyó: si el camello forma parte de la cultura cubana mejor hubiera sido poner las bicicletas chinas, que también han desaparecido de las calles de La habana, pero al menos son más frescas y ecológicas.

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