Los comentarios que a cada rato toman fuerza en relación con el desbarajuste monetario existente en Cuba, donde circulan el peso (CUP) y el peso convertible (CUC), ahora andan en la tónica de que al primero no le queda mucho tiempo y que a la larga prevalecerá el CUC, aunque nadie atina a asegurar si con su actual valor ante el dólar, o devaluado. Los comentarios que a cada rato toman fuerza en relación con el desbarajuste monetario existente en Cuba, donde circulan el peso (CUP) y el peso convertible (CUC), ahora andan en la tónica de que al primero no le queda mucho tiempo y que a la larga prevalecerá el CUC, aunque nadie atina a asegurar si con su actual valor ante el dólar, o devaluado.
Ese criterio se refuerza con algunas medidas que «están en el ambiente».
Se dice que próximamente Etecsa, la empresa telefónica, comenzará a cobrar en CUC los servicios de Internet, con lo cual los pocos cubanos que cuentan con el acceso a la red de redes, principalmente profesionales, se quedarán con una mano delante y la otra detrás, puesto que en su mayoría sus salarios, ya de por sí cortos, los devengan en pesos.
Otro síntoma en la misma dirección fue el aviso lanzado a los periodistas que acuden al Palacio de Convenciones a la cobertura de los numerosos eventos que allí se celebran. A partir de diciembre todos los servicios, incluyendo los de las cafeterías, habrá que pagarlos en CUC, según anunció la dirección del centro de convenciones. Y como asegura un veterano profesional de la prensa cubana, «cuando el río suena…».



