Fidel Castro hizo su agosto

Aunque la frase no es exacta, porque Castro no lucró con su explosión mediática de las últimas semanas, vale desde el punto de vista de que se convirtió en agosto en una verdadera estrella en los titulares de la prensa internacional y en la vida cotidiana de la isla, con lo que él mismo definió como una verdadera re-su-rec-ción. Aunque la frase no es exacta, porque Castro no lucró con su explosión mediática de las últimas semanas, vale desde el punto de vista de que se convirtió en agosto en una verdadera estrella en los titulares de la prensa internacional y en la vida cotidiana de la isla, con lo que él mismo definió como una verdadera re-su-rec-ción.

Es cierto que ya en julio había aparecido en televisión visiblemente recuperado de la enfermedad que lo tuvo al borde de la muerte y que lo sacó de la vida activa al frente del país, aunque no de la política internacional, pero en agosto fue el climax.

Como escribió un cronista en la prensa extranjera, «en Cuba, casi todos quieren haber contribuido al milagro. Algunos practicantes católicos con los que hablé dicen que muchas personas en la Isla pidieron a la Virgen de la Caridad del Cobre, patrona de Cuba, por su recuperación y que, tras el milagro, las autoridades han permitido la peregrinación por un año y medio de la imagen de la virgen por todo el país, y la realización de una ceremonia religiosa pública en 2012 para celebrar los 400 años de su aparición a tres humildes pescadores que iban en una barca por la bahía de Nipe, en el oriente cubano» .

«Por otro lado, tanto en Regla, en Guanabacoa, en Trinidad, como en el oriente cubano, practicantes de las llamadas religiones cubanas de origen africano, me aseguraron que desde la Sierra Maestra Castro siempre estuvo protegido por las deidades y que, tras su grave enfermedad intestinal, la inmensa mayoría de los santeros y babalawos en la Isla habían pedido por su recuperación».

El caso es que con la ayuda de los santos, fueran católicos o no, el Comandante resurgió como el ave Fénix y no dejó de ser noticia durante todo agosto y principios de septiembre: Escribió Reflexiones a derecha e izquierda, en especial con el tema recurrente sobre la posibilidad de una guerra nuclear de Estados Unidos e Israel con Irán, o tal vez con Corea del Norte. Pero para ello no solo utilizó las páginas de la prensa cubana sino que se reunió con politólogos, intelectuales, científicos y dirigentes de organizaciones juveniles; la Asamblea Nacional del Poder Popular (Parlamento) convocó una sesión extraordinaria para analizar el tema con la asistencia de Castro por primera vez en los últimos cuatro años y, ya a finales de agosto, en lo que agencias de prensa extranjera calificaron como un «baño de multitudes» habló al pie de la estatua del Alma Mater, en la escalinata de la Universidad de La Habana, ante decenas de miles de personas, aunque con un texto leído y relativamente breve en comparación con sus maratónicos discursos improvisados de mejores tiempos.

De ese acto, la noticia internacional fue, no lo dicho, que no fue otra cosa que más de los mismo sobre la posible hecatombe, sino la propia imagen de Castro, repuesto físicamente, con voz y gesto firmes y uniforme verde oliva, aunque sin grado militar alguno, como dejando claro que ya no es el Jefe de Estado.

Además, ofreció su primera entrevista a la prensa extranjera, esta vez a la directora del diario mexicano La Jornada, en la que relató con lujo de detalles el calvario de su enfermedad y su retorno al mundo de los vivos y abordó hasta uno de los temas más controvertidos de la historia de la Cuba revolucionaria, la etapa de la persecución a los homosexuales y la creación de las Unidades Militares de Ayuda a la Producción (UMAP) como se denominó eufemísticamente a lo que fueron verdaderas granjas de trabajo forzado en las que fueron recluidos miles de homosexuales, vagos y otros que no concordaban con el paradigma de lo que debía ser, para el imaginario de la época, un revolucionario. Pero la tapa al pomo la puso cuando se entrevistó poco después con el periodista estadounidense Jeffrey Goldberg, de la revista The Atlantic, a quien, en un momento del encuentro, cuando este le pregunto si él «creía que el modelo cubano era algo que aún valía la pena exportar», le respondió, ni corto ni perezoso, que «El modelo cubano ya no funciona ni siquiera para nosotros». La frase, sin más, le dio la vuelta al mundo en 80 minutos y causó revuelo no solo en el ambiente anticastrista de Miami o entre los sesudos analistas estadounidenses del tema Cuba, sino hasta en la izquierda de todas partes. Tanto fue así que el Comandante tuvo que salir a enmendar la plana en un aparte de una intervención durante la presentación en el Aula Magna de la Universidad de La Habana, de un nuevo libro de su autoría sobre los episodios de la lucha rebelde en la Sierra Maestra. Al respecto Castro dijo que su respuesta significaba exactamente lo contrario de lo que ambos periodistas norteamericanos (y medio mundo, diría Radio Bemba) interpretaron sobre el modelo cubano. Según explicó, su idea «como todo el mundo conoce, es que el sistema capitalista ya no sirve ni para Estados Unidos ni para el mundo, al que conduce de crisis en crisis, que son cada vez más graves, globales y repetidas, de las cuales no puede escapar. Cómo podría servir semejante sistema para un país socialista como Cuba». Pero el asunto es que no le habían preguntado por USA, sino sobre Cuba…

La entrevista de Atlantic no fue publicada en la isla y por eso Radio Bemba se atrasó en sacar sus conclusiones; pero con la versión corregida y aumentada por el Comandante, los corrillos sobre el tema no han faltado. En ellos se han comentado también, siempre con gran cariño, otros destacados deslices del comandante cometidos a lo largo y ancho de este periplo veraniego. Por ejemplo, haber vaticinado que la fecha de inicio de la gran guerra nuclear que le obsesiona, iba a coincidir con los cuartos de fnal del Mundial de Fútbol. Luego se desdijo, claro, y aseguró que uno de sus asistentes había fallado al hacer las fotocopias de la prensa del día y le faltaban datos vitales, aunque ya no pudo evitar que algunos ‘bloggers’ empezaran a llamarle ‘Castrodomus’. También se ha referido a los rusos como soviéticos, más de 20 años después de que haya desaparecido la URSS o ha asegurado que la evolución empezó hace 4.000 años y que hace 18.000 en la tierra sólo había fuego en la tierra. En fín, sera verdad que los años no perdonan.

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