En Cuba no todo es son, salsa y reguetón, y como una oportunidad inmejorable para conocer por dónde van los tiros en la escena del ritmo más duro de la isla, se perfila el V Festival Caimán Rock, que acaba de comenzar en Pabexpo y se extenderá hasta el 17 de julio con la participación de 26 bandas de todo el país y del grupo de thrash metal Piraña, una formación de gran empuje dentro del «under» mexicano. En Cuba no todo es son, salsa y reguetón, y como una oportunidad inmejorable para conocer por dónde van los tiros en la escena del ritmo más duro de la isla, se perfila el V Festival Caimán Rock, que acaba de comenzar en Pabexpo y se extenderá hasta el 17 de julio con la participación de 26 bandas de todo el país y del grupo de thrash metal Piraña, una formación de gran empuje dentro del «under» mexicano. El certamen ha preparado un banquete metalero que tiene como plato fuerte las presentaciones de bandas consagradas del rock cubano, y otras de reciente promoción que comienzan a ganarse un nombre en el panorama insular.
Entre los grupos nacionales que se presentan en el festival figuran Tesis de Menta, Anima Mundi, Zeus, Agonizer, Combat Noise, Escape, Hipnosis, Chlover, Tendencia, Médula, Rice & Beans, Congregation, Ancestor, Estigma D.C, Hot Zone, Kill the Fish, Dead Point, Unlight Domain, Dana, Switch, Blinder, Cry out For, Cancerbero, Grinder Carnage, Claim, y Metastasys, muy conocidos en el fuerte pero poco difundido rock cubano.
El director andaluz Benito Zambrano anda por la isla para musicalizar su más reciente película «La voz dormida» con la colaboración del compositor cubano Juan Antonio Leyva, junto al que ya trabajó en su filme «Habana Blues». En declaraciones a la prensa Zambrano afirmó que «siempre busca un pretexto para regresar a Cuba», donde estudió en la Escuela de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños y rodó «Habana Blues» (2005).
«La voz dormida» es un drama basado en la novela homónima de Dulce Chacón, que narra la historia de cuatro mujeres presas durante la posguerra española. El rodaje se realizó este año en Madrid y Huelva, y tiene en los papeles protagonistas a Inma Cuesta y María León. Otro que estuvo en la isla pero no logró su propósito fue el excandidato presidencial demócrata de Estados Unidos George McGovern, quien no se pudo entrevistar con Fidel Castro como ocurrió en sus anteriores visitas a La Habana. Como siempre, la prensa local fue más que discreta sobre la presencia del político, quien en declaraciones a corresponsales extranjeros elogió el sistema de educación y de salud de Cuba y sostuvo contactos con funcionarios de la cancillería local. McGovern, quien visitó La Habana en varias oportunidades, es considerado como uno de los principales críticos del embargo de EE.UU. hacia Cuba.
También procedente del otro lado del estrecho, pero alejado de la política, estará pronto en la isla el disckjockey, productor y vocalista estadounidense Big Bully, quien participará como invitado en un concierto de su colega cubano Dj Dark, el 22 de julio. Bajo el título de Conexión natural, el espectáculo incorporará coreografías de la agrupación Danza Contemporánea, así como las remezclas visuales de los videojockeys Buterfly y Luis Egaña.
Según los organizadores, Dj Dark estrenará remezclas de clásicos del acervo sonoro cubano, mediante la fusión de variantes como el house, el deep house y el techno, que junto a su controlador Nano Key le permite lograr sonidos ácidos y variados efectos. Natural de California, Bully comenzó en la escena underground norteamericana desde mediados de los 90, y cultiva una música de acentuado sabor callejero que añade cierta sofisticación al minimal techno actual.
En sus más de 15 años de carrera, se ha presentado en Italia, Suecia, Japón, México y Alemania. Como vocalista ha colaborado con artistas de la talla de Jay Haze, Dave Tarrida, Ozy, entre otros. Se fue Galbán. Falleció en La Habana la semana pasada a los 80 años uno de los músicos cubanos más admirados de las últimas décadas, desde que se diera a conocer con su guitarra eléctrica en la década de 1960 acompañando al cuarteto Los Zafiros, la agrupación vocal más popular de la Isla en aquellos años, y con la que permaneció hasta 1972.
Pero el más fuerte reconocimiento internacional de crítica y público le llegó a Manuel Galbán con su incorporación primero a La Vieja Trova Santiaguera y después a Buenavista Social Club a partir del disco dedicado a Ibrahim Ferrer. Tanto impacto causó que Ry Cooder decidió armar un proyecto particular para Galbán, el disco Mambo sinuendo (sello Nonesuch, 2003). El guitarrista norteamericano lo definió como «una música potente, lírica y divertida». Tras la nominación al Grammy Latino de ese año, el álbum ganó en febrero de 2004 el Grammy al Mejor Álbum de Música Pop Instrumental. El doctor Eusebio Leal Spengler Uno de los hombres más conocidos por todos los habaneros fue condecorado por el gobierno español con la Orden Civil Alfonso X el Sabio, premio con el cual se reconocen los méritos contraídos en los campos de la educación, la ciencia, la cultura, la docencia y la investigación. Con este lauro, se destacan sus virtudes como profesor y por su desempeño como historiador de La Habana y decano del Colegio Universitario San Gerónimo de la capital cubana. Al recibir el galardón en la categoría de Gran Cruz, Leal Spengler se suma así a la prestigiosa lista de ilustres personalidades que han recibido esta distinción honorífica española, que se entrega desde 1902.
La Orden Civil de Alfonso X el Sabio también fue entregada, este viernes, a la profesora rusa Marina Grigorievna Polisar y a tres organizaciones igualmente comprometidas con el ámbito educativo.



