A pesar de los altos precios de la conexión, al parecer el negocio de los telepuntos de ETECSA está dando resultado debido a la creciente demanda, y en opinión de muchos clientes, sería bueno que la empresa fuera pensando en abrir unos cuantos más, pues con frecuencia quienes quieren acceder a la red y tienen dinero para hacerlo, encuentran otro inconveniente, una cola para poder sentarse ante una computadora y navegar o, simplemente, acceder a una cuenta de correo electrónico. A pesar de los altos precios de la conexión, al parecer el negocio de los telepuntos de ETECSA está dando resultado debido a la creciente demanda, y en opinión de muchos clientes, sería bueno que la empresa fuera pensando en abrir unos cuantos más, pues con frecuencia quienes quieren acceder a la red y tienen dinero para hacerlo, encuentran otro inconveniente, una cola para poder sentarse ante una computadora y navegar o, simplemente, acceder a una cuenta de correo electrónico.
Desde el pasado 4 de junio ETECSA inauguró en las principales ciudades del país poco más de un centenar de esos establecimientos, que aunque en cualquier parte del mundo se llaman cibercafés, como los cubanos no se parecen a nadie, los bautizaron oficialmente como telepuntos. Con precios de 0.60 CUC la hora para la navegación nacional, de 1.50 para acceder al correo internacional y de 4.50 por viajar en todo Internet, muchos pensaban que los telepuntos se iban a morir de risa, pero no ha sido así, porque en solo dos meses más de 100 000 personas accedieron a ese servicio, y de ellas, el 60 por ciento pagaron por la opción más costosa. Ello indica, en resumidas cuentas, que como asegura un amigo, el llevado y traído acceso a internet «anda más lento que lo que la sociedad demanda, y más rápido que lo que ETECSA esperaba. Sacando cuentas del mínimo gastado por ese 60 por ciento, resulta que ETECSA obtuvo en esos dos meses 270 000.00 CUC, con lo cual en poco tiempo la inversión inicial seguramente estará cubierta y tendrá amplias ganancias. Y como ha ocurrido con otros servicios, como por ejemplo el de la telefonía móvil, seguramente si se abaratan los costos, las ganancias serán mucho mayores al poder contar con una clientela más numerosa, pues muchos se espantan solo de pensar que tienen que dejar en una hora de internet buena parte de su salario de un mes.
Pero mientras las expectativas ante el asunto de los telepuntos y el acceso «por la libre» a Internet se han desinflado sin que se haya acabado el mundo, otro tema alarma a no pocos cubanos, fundamentalmente profesionales, artistas y periodistas, que acceden a la Internet en pesos cubanos y con precios subsidiados por el Estado, pues por estos días anda cobrando fuerza el comentario de que a partir del 2014, ETECSA comenzará a cobrar ese servicio en CUC «a todo el mundo». No importa que la conexión sea lentísima. Los precios, dicen en Radio bemba, van a estar por las nubes, y en la Luna, para aquellos que pretendan contratar una línea de mayor velocidad.
Ya casi nadie habla del famoso cable submarino tendido desde Venezuela y del cual se dijo en un momento que los tiburones se habían comido, aunque de buenas a primeras un funcionario aseguró que estaba operativo desde hacía tiempo, pero resulta que, también oficialmente, lo último que se dijo es que aunque tiene capacidad para aumentar en tres mil veces la capacidad de conexión de Cuba, ETECSA solo ha contratado unos 400 Gigas, por donde pasa todo: voz y datos. Así que quienes soñaban con maravillas tendrán que seguir esperando a que este avance de la tecnología avance a cuenta gotas.



