Ese estribillo lo entonaba hace muchos años Julio Iglesias, pero ahora lo interpretaron a coro, en La Habana, varios funcionarios de la Sección de Intereses de Estados Unidos (SINA), quienes en una más que inusual entrevista al diario Granma informaron que se mantiene invariable la política migratoria de su país hacia Cuba luego de la actualización de las disposiciones migratorias puestas en vigor por la isla el pasado 14 de enero. Ese estribillo lo entonaba hace muchos años Julio Iglesias, pero ahora lo interpretaron a coro, en La Habana, varios funcionarios de la Sección de Intereses de Estados Unidos (SINA), quienes en una más que inusual entrevista al diario Granma informaron que se mantiene invariable la política migratoria de su país hacia Cuba luego de la actualización de las disposiciones migratorias puestas en vigor por la isla el pasado 14 de enero.
Según explicó el cónsul general de la SINA, Timothy P. Roche, siguen vigentes los mismos requerimientos para la entrega de visas temporales o definitivas a los cubanos solicitantes del trámite en esa sede diplomática. «Para nosotros la eliminación del permiso de salida es algo bueno para los cubanos, pero realmente no ha cambiado nada por nuestro lado, o sea, nuestras regulaciones, reglas, leyes no han cambiado en este aspecto», apuntó.
Precisó que deben de cumplirse los requisitos de siempre, como llenar una planilla en Internet y someterse a una entrevista, para las visas de turista (temporales).
Roche afirmó que la entrevista es el paso determinante para otorgar o no la visa, a partir de tres o cuatro minutos de preguntas que realizan vicecónsules «con mucha experiencia y expertos en nuestras leyes» sobre temas básicos como los motivos del viaje y su duración.
Por si fuera poco, admitió que los jóvenes son el grupo más proclive a la denegación del trámite, porque son un segmento poblacional que suele «buscar oportunidades económicas fuera del país», sobre todo en naciones menos desarrolladas, entre las que citó las pertenecientes a África y América Latina.
En los casos de las salidas definitivas el proceso es diferente, porque el solicitante necesita de un familiar en Estados Unidos, un ciudadano norteamericano o residente permanente que realice los trámites ante el Servicio de Inmigración y Ciudadanía, agregó. El funcionario señaló que son varias las razones para la denegación de la visa, a partir de la presunción de los funcionarios consulares de que las personas interesadas en viajes temporales son posibles inmigrantes, y de que los familiares de quienes pretenden hacerlo de manera definitiva pudieran carecer de recursos económicos, o por motivos de seguridad nacional.
Para Andrés, que leyó y releyó lo que decía el diario bajo el título «La SINA informa sobre trámites consulares para viajar a Estados Unidos» se trata «del mismo cuento de siempre, mucho bla bla, pero ahora que aflojaron por aquí, ellos se lavan las manos como Poncio Pilatos». Carmen, una jubilada a la que le han denegado la visa ya tres veces, consideró que «deberían predicar con el ejemplo, porque bastante que criticaban al gobierno cubano por no dejar viajar a la gente». Mientras, Adelaida, que está en una situación bastante parecida, lanzó un largo suspiro y aseguró que «si había alguna esperanza de que aflojaran, se fue con lo que dijo este rubio».



