Más médicos para Brasil

Radio Bemba

La bola en Radio bemba venía dando vueltas desde hace semanas y algunos medios de prensa se encargaron de confirmarlo: Otros mil médicos y enfermeras se están preparando para viajar a Brasil a brindar sus servicios. La bola en Radio bemba venía dando vueltas desde hace semanas y algunos medios de prensa se encargaron de confirmarlo: Otros mil médicos y enfermeras se están preparando para viajar a Brasil a brindar sus servicios.

No es de sorprender, porque la venta de servicios médicos al exterior se ha convertido en un negocio redondo para las autoridades cubanas, que reciben por ello ganancias millonarias, y también para los gobiernos que acogen a ese contingente altamente especializado, pues en la mayoría de los casos los cubanos cubren un enorme agujero negro, ya que por lo general los médicos nativos se concentran en la grandes ciudades y especialmente en las barriadas con un convincente poder adquisitivo, y no atienden, ni por casualidad, a la gente de los barrios marginales y menos aun a los que viven perdidos en las selvas y llanuras.

Y el resultado para Cuba está ahí. Según datos oficiales de la parte brasileña, la colaboración de los médicos cubanos reportó, solo durante este primer año, un total de 782.8 millones de dólares al Gobierno de la isla, con lo cual, sacando un cálculo sencillo, en un año más quedaría cubierto el préstamo de 954 millones concedido por Brasilia para financiar la construcción del megapuerto del Mariel.

En Brasil, los colaboradores cubanos reciben un salario mensual de 1.245 dólares, que representa solo el 30% de los 4.500 que el Gobierno de Dilma Rousseff asigna para cada profesional mediante su programa ‘Más Médicos’ que incluye también a galenos de otras nacionalidades. El 70% restante, se lo dividen en el 65% para el Gobierno cubano y 5% para la Organización Panamericana de la Salud, a través de la cual se realiza el negocio.

Esto levantó ronchas en algunos ambientes internacionales, sorprendentemente preocupados por la suerte de los especialistas de la isla, pero a la gran mayoría de estos esa situación no les da “ni fu ni fa”, como afirma Iliana, una pediatra que ya estuvo en misión en Venezuela y que dice estar encantada con las condiciones de que disfruta en Brasil.

Iliana cuenta que trabaja en un consultorio de una barriada de la ciudad de Fortaleza, en el pobre Nordeste brasileño, “pero es una zona muy tranquila, con buen ambiente hacia los cubanos, porque hasta ahora muchos no habían visto un médico en su vida, y tengo un pequeño apartamento para mi sola, con todos los gastos de electricidad, teléfono y transporte pagados, así que los mil y pico de dólares me quedan libres de polvo y paja, y tu sabes que en otro país esa cantidad no será nada del otro mundo, pero en Cuba es un dineral”.

En la isla la ‘misión’ es vista con buenos ojos por la mayoría, sobre todo desde que le fue incrementado de manera consistente el salario a todo el personal de la salud gracias al millonario aporte de sus colegas en Brasil.

Solo cuando la atención primaria de salud se resiente por falta del médico de familia en alguna cuadra, se escuchan voces criticando de que “a este paso nos vamos a quedar sin médicos”, pero conocedores afirman que las deficiencias son sobre todo por falta de organización, porque aún sin los galenos que viajan al extranjero, Cuba sigue teniendo internacionalmente una de las cifras más altas de médicos y enfermeras por cada 100,000 habitantes, y además, es una fábrica de estos profesionales.

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