…O CRUZ

Radio Bemba

Si usted pasa mucho trabajo para conseguir materiales de construcción, quienes los revenden, a costa del Estado y del bolsillo de los necesitados, están haciendo su agosto. Si usted pasa mucho trabajo para conseguir materiales de construcción, quienes los revenden, a costa del Estado y del bolsillo de los necesitados, están haciendo su agosto.

Ejemplos hay por montones. Oficialmente, un metro cúbico de arena vale 109.00 pesos. Con él se pueden llenar unos 12 sacos, cuyo precio, cada uno, a nivel de Radio Bemba, se mueve entre 60.00 u 80.00 pesos. La cuenta es clara y el negocio redondo. Bien vale la pena madrugar antes que todos para llevarse toda la arena que ofrezcan en el rastro, y allá va eso, pues compradores siempre habrá.

Otro tanto sucede con las cabillas, necesarias para construir las placas de los techos. En el rastro valen 9.00 las de media pulgada y 5.00 las más gruesas, pero «por la izquierda» salen a 15.00 y 20.00 pesos el metro, respectivamente.

Otros que le sacan el judo al negocio son los «proveedores» de productos un poco más sofisticados, que nunca o casi nunca se ven en los rastros, como las piedras de Jaimanitas para el revestimiento de paredes contra la humedad y el salitre, lozas de granito o mármol y hasta «chinas pelonas», piedras redondeadas y pulidas por las corrientes de los ríos, que dan un «toque» especial a cualquier detalle constructivo.

Estos pasan por frente a su casa voceando los materiales que ofrecen, llevan una muestra y si le interesan en un pis pas le ponen en la puerta la cantidad requerida.

No averigüe de dónde salen porque se «mosquean» y llegan a pensar que usted es «trompeta», así que confórmese con suponer que vienen directo de las canteras, gracias a los milagros del «bisness».

Eso sí, en este caso el presupuesto es distinto, pues se mueve siempre en CUC, compitiendo con los materiales de importación de las shoping, que ya es bastante decir.

Y si usted se pone a tiro, pues ya existen los expertos que le fabrican el tanque de agua en su propia casa, a su gusto y medida.

Dicen por ahí, los que saben y los que no, que la solución está en poner a tope la industria, para satisfacer la demanda, de manera que los revendedores no puedan acaparar las existencias. Pero con lo lenta que es la «planificación socialista» y la historia de la falta de recursos para poner a tope las fábricas de materiales, parece lo de nunca acabar, y la gente no puede esperar para construir la casa. Así que, mientras, «hay que lucharla y resolver» como se acuña en Radio bemba.

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