No piense usted que Cheo el merolico se pasa las 24 horas vendiendo pacotilla. El hombre, como buen cubano, es un fiel seguidor de Industriales, el equipo de la capital, pero también se las arregla para estar al día sobre los últimos partidos de las Grandes Ligas y, cuando llega la época de torneos internacionales, por supuesto que le va al equipo Cuba, aunque sabe también de que pata cojean las restantes escuadras, ya sean de EEUU, Venezuela, Holanda o Corea del Sur. No piense usted que Cheo el merolico se pasa las 24 horas vendiendo pacotilla. El hombre, como buen cubano, es un fiel seguidor de Industriales, el equipo de la capital, pero también se las arregla para estar al día sobre los últimos partidos de las Grandes Ligas y, cuando llega la época de torneos internacionales, por supuesto que le va al equipo Cuba, aunque sabe también de que pata cojean las restantes escuadras, ya sean de EEUU, Venezuela, Holanda o Corea del Sur.
Y ahora anda muy contento porque todo pinta que Cuba y EEUU retomarán los topes amistosos de béisbol, según aseguró hace poco el vicepresidente de la Federación Internacional de ese deporte, Antonio Castro, de quien nadie pone en duda lo que dice pues es uno de los hijos del Comandante. Cheo recuerda que el último de los topes entre las selecciones de los dos países «se celebró en la Yuma en el 96». Ahora, según Castro, el duelo, pactado a cinco partidos, será en el estadio Latinoamericano, de La Habana, del 5 al 9 de julio.
Con esto, a Cheo se le hace la boca agua elucubrando en que el día menos pensado hasta televisen los partidos de las Grandes Ligas y peloteros cubanos puedan jugar allí sin necesidad de irse para Miami. Pero mientras, del lobo un pelo, pues Cuba podría regresar a la Serie del Caribe de béisbol profesional en México 2013. Y como Cheo tiene buena memoria y recuerda como si fuera ayer cuando siendo un fiñe iba con su padre al Latino, saca cuentas y resulta que la última Serie del Caribe en la que intervino Cuba fue en 1961, cuando Fidel echó abajo el deporte profesional. «Las cosas están cambiando y la pelota no se puede quedar fuera», dice Cheo y, haciendo un gesto concluye: «¿No estaría mal vender bates, guantes y pelotas?».



