Un millón de celulares

Cuba superó el millón de usuarios de teléfonos celulares al cierre de junio de 2010, informó Máximo Lafuente, vicepresidente de Servicios Móviles de la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba S.A. (ETECSA). Cuba superó el millón de usuarios de teléfonos celulares al cierre de junio de 2010, informó Máximo Lafuente, vicepresidente de Servicios Móviles de la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba S.A. (ETECSA). La noticia no es nada del otro mundo en comparación con otros muchos países donde las líneas de telefonía móvil alcanzan la cifra del total de habitantes o incluso la superan, mientras que en Cuba representan por ahora poco menos del diez por ciento de la población de la isla. Sin embargo, representa una verdadera explosión de ese servicio, que hace apenas dos años se abrió al público en general y a precios descomunales para la estrechez del bolsillo del cubano común y corriente. Sin embargo, con una oferta agresiva y una persistente reducción de los precios cada vez son más los cubanos que acceden al minúsculo artefacto que ha devenido en uno de los símbolos de la modernidad. Según el directivo este servicio ha permitido además llevar la telefonía a lugares intrincados y a aquellos donde por la densidad telefónica o la necesidad de fuertes inversiones tampoco hubieran tenido acceso inmediato al teléfono fijo. Pero las autoridades advierten que por el momento, el aumento de usuarios de telefonía móvil requiere inversiones constantes del Estado cubano en la infraestructura necesaria para mejorar la calidad del servicio, y así evitar la proliferación de un mercado negro de celulares, pero a pesar de esta limitación, que parece coyuntural, insisten en que el desarrollo de la telefonía celular aumentará en los próximos años, tanto en capacidades de comunicación, ancho de banda, señales y servicios a nivel internacional, así como en el número de contratos con empresas extranjeras. Obviamente el acceso libre al servicio celular fue bien acogido por los cubanos, aunque a pesar de las mejoras evidentes aun persisten las quejas, sobre todo por los precios, que continúan siendo elevados. Muchos, cuando ven las ofertas en las oficinas de ETECSA miran los teléfonos en exhibición, los vuelven a mirar, se rascan la cabeza y sacan largas cuentas de cuándo y cómo comprar un celular. Otros insisten en que para un país como Cuba muchos de los modelos son extremadamente caros y bien podrían ponerse en venta algunos más económicos, que dejen un hueco más pequeño en el presupuesto familiar.

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