La utilización del veneno o toxina del alacrán para combatir el cáncer y otras afecciones avanza en Cuba, donde ya se han atendido con ese método unos 8.000 pacientes, entre ellos 3.000 extranjeros. La utilización del veneno o toxina del alacrán para combatir el cáncer y otras afecciones avanza en Cuba, donde ya se han atendido con ese método unos 8.000 pacientes, entre ellos 3.000 extranjeros.
El doctor José Antonio Fraga, director del Grupo Empresarial Labiofam (Laboratorio Biológico Farmacéutico), ha asegurado que para consolidar este programa ya existen criaderos del escorpión en todas las provincias. El doctor ha precisado también que el país cuenta con la tecnología para la reproducción del alacrán en condiciones de cautiverio y el modo de obtener la toxina, un producto natural que es inocuo para el organismo humano.
El director de Labiofam explicó también que la experiencia de Cuba a lo largo de años, avalada por estudios en centros e instituciones internacionales, demuestra el efecto anticancerígeno de este medicamento natural, sobre todo en tumores y afecciones del sistema nervioso central.
Fraga hizo sus declaraciones durante la apertura del nuevo local para la cría de alacranes y la extracción de la toxina en la provincia de Las Tunas, a unos 670 kilómetros al este de La Habana.



