El Gobierno cubano asegura que estas acciones buscan debilitar una de sus principales fuentes de ingresos y limitar la presencia sanitaria en comunidades desfavorecidas.
En este contexto, varios países han comenzado a suspender sus programas con la isla, en medio de crecientes tensiones diplomáticas.
El conflicto entre EEUU y Cuba por las brigadas médicas cubanas se intensifica y ya impacta en varios países de América Latina y el Caribe.
EEUU intensifica la presión sobre gobiernos latinoamericanos para que rompan acuerdos sanitarios con Cuba
Cuba denuncia presión directa de EEUU sobre la región
El ministro de Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, ha acusado a EEUU de ejercer “feroz presión y chantaje” sobre países de América Latina y el Caribe para forzar la salida de las Brigadas Médicas Cubanas.
Según el canciller, esta estrategia pretende no solo debilitar el histórico programa de cooperación sanitaria impulsado por Fidel Castro, sino también “cortar fuentes de ingresos” clave para la economía cubana.
Rodríguez sostiene que la ofensiva estadounidense tiene un impacto directo en las poblaciones más vulnerables, que durante décadas han recibido asistencia médica procedente de la isla.
Cuba afirma que la ofensiva busca debilitar su economía y eliminar una fuente de ingresos clave
Países que suspenden la cooperación médica
Diversos países de la región han comenzado a comunicar a La Habana su decisión de suspender estos acuerdos, en un contexto de creciente presión diplomática.
| País | Situación del programa médico cubano | Motivo señalado |
|---|---|---|
| Honduras | Suspensión anunciada | Presión internacional |
| Guatemala | Fin del programa | Revisión de acuerdos |
| Jamaica | Cancelación comunicada | Cambios en política exterior |
Estas decisiones suponen un golpe para la presencia sanitaria cubana en la región y abren un nuevo frente en la política exterior de la isla.
Honduras, Guatemala y Jamaica figuran entre los países que han decidido cancelar estos programas
EEUU critica el modelo de cooperación cubano
Desde Washington, el programa de brigadas médicas ha sido calificado como “esclavitud moderna”, en referencia a las condiciones laborales y la remuneración de los profesionales sanitarios cubanos.
Cuba rechaza estas acusaciones y defiende que se trata de una iniciativa solidaria que ha permitido atender a millones de personas en zonas con escasos recursos sanitarios.
El canciller también criticó que EEUU prometa ayudas alternativas que, según afirmó, “nunca llegarán ni beneficiarán” a las comunidades afectadas.
Washington califica el programa como “esclavitud moderna”, mientras Cuba lo defiende como iniciativa solidaria
El pulso entre EEUU y Cuba por las brigadas médicas se traslada así al terreno diplomático y sanitario, con efectos directos en varios países de la región.



