PICA Y SE EXTIENDE

Radio Bemba

Con ese término muy cubano Radio Bemba define el lento avance de los cambios anunciados por el presidente Raúl Castro el pasado año en el denominado proceso de «actualización del modelo económico», y en especial en lo referente a controvertida decisión de dejar «disponibles», o lo que es lo mismo, en la calle, a medio millón de trabajadores en una primera etapa comprendida para lo meses iniciales de este año. Con ese término muy cubano Radio Bemba define el lento avance de los cambios anunciados por el presidente Raúl Castro el pasado año en el denominado proceso de «actualización del modelo económico», y en especial en lo referente a controvertida decisión de dejar «disponibles», o lo que es lo mismo, en la calle, a medio millón de trabajadores en una primera etapa comprendida para lo meses iniciales de este año. En una reciente reunión del Consejo de Ministros, a la cual la prensa cubana brindó mucho espacio pero poca información interesante, Raúl Castro advirtió que las reformas tardarán al menos cinco años en implementarse debido a su complejidad. Esto no es sorpresa, teniendo en cuanta que esos cambios, que deberán ser aprobados por el Congreso del Partido Comunista en abril próximo, están concebidos para los próximos cinco años, y se le pasará revista a su cumplimiento para ese entonces, cuando se celebre otro congreso, tal como establecen los estatutos, si se cumplen. «La actualización de nuestro modelo no es tarea de un día, ni siquiera de un año y por su complejidad demandará no menos de un quinquenio desplegar su implementación», declaró el mandatario. El pollo del arroz con pollo radica en que el arduo trabajo de desinflar las plantillas en los ministerios y empresas estatales marcha con más lentitud de lo previsto, pero al parecer, por lo escuchado por Radio bemba en muchas partes, no se trata solo de apretar más o menos el acelerador, sino que se está llevando a cabo en no pocos lugares con insuficiencias y francas violaciones de lo previsto inicialmente por las autoridades, a pesar de que todo fue puesto en blanco y negro en decretos leyes emitidos con ese propósito. Al respecto, Raúl Castro hizo énfasis en que el plan de ajustes no debe hacerse con «apresuramiento ni improvisación» porque la «mayor amenaza a la Revolución» reside en los errores que se puedan cometer, e insistió en que hay que trabajar «sin prisa, pero sin pausa y potenciar el orden y la disciplina en todo sin perder de vista la importancia de asegurar una minuciosa preparación para materializar los cambios». Subrayó se trata de una medida que no puede enmarcarse en «plazos inflexibles» y como para llamar a la calma reitero la consigna de que el Estado «no dejará a nadie desamparado». Para muchos, temerosos de quedarse en la calle, esto significa cierto alivio, pero los más avispados advierten que los cambios no avanzan por una amplia avenida, sino más bien por un tortuoso camino, en el cual tras cada curva asechan incompetentes e ignorantes, pero también otros que con pleno conocimiento de causa obstaculizan los cambios y se sentirían más cómodos si las cosas se mantienen como están, aunque, como dice una vieja canción de los Van Van, «La Habana no aguanta más».

Más información

Scroll al inicio