Una iniciativa de la filial habanera de la estatal Asociación Nacional del Ciego (ANCI), ha hecho posible que los ciegos cubanos puedan acudir al cine. Una iniciativa de la filial habanera de la estatal Asociación Nacional del Ciego (ANCI), ha hecho posible que los ciegos cubanos puedan acudir al cine. Se trata de un cineclub, “Tocando la luz”, situado en la concurrida calle 23 de La Habana. Hasta el momento se han proyectado unos 14 largometrajes desde que dio comienzo el proyecto el pasado 6 de julio. El ‘milagro‘ se ha conseguido gracias al sistema de audiodescripción o videodescripción, mediante el cual un narrador ofrece información sobre la situación espacial, gestos, vestuario u otros detalles esenciales para comprender la historia del filme, ante la falta de percepción visual. Los ciegos también pueden leer en Braille una sinopsis de la película que va a exhibirse en ese momento.



