Por primera vez en Cuba, la cantante española María del Mar Bonet compartió escena con la diva cubana Omara Portuondo, en un concierto único que ofreció en el capitalino Teatro Lázaro Peña. Por primera vez en Cuba, la cantante española María del Mar Bonet compartió escena con la diva cubana Omara Portuondo, en un concierto único que ofreció en el capitalino Teatro Lázaro Peña.
Ambas artistas interpretaron entre otros temas, el cubanísimo «Quiéreme mucho», canción que, acompañada por el bajo de Jorge Reyes, se convirtió en el mayor regalo de la noche.
El público pudo apreciar las excelentes cualidades vocales de una mujer que ha conquistado escenarios de todo el mundo.
Primero fue acompañada por el Quinteto de Jorge Reyes, que incluye en su nómina a los talentosos músicos Alejandro Falcón, piano; Tomas Ortiz, tumbadora; Keisel Jiménez, batería; Alejandro Camilo Vega, clarinete y saxo, y Héctor Jiménez, guitarra.
Sonidos contemporáneos y muy cubanos se mezclaron con la mediterránea voz de María del Mar, que cantó temas de varios de sus discos y en su mayoría de autores de habla catalana.
Luego la Orquesta Sinfónica Nacional, dirigida por el maestro Enrique Pérez Mesa, hizo volar la música de Bellver, fonograma de la Bonet distinguido con el Premio Internacional Cubadisco 2011, lauro que recibió durante el concierto de manos de Ciro Benemelis, presidente del evento.
El joven jazzista cubano Harold López-Nussa, considerado Talento Jazz 2011 por la sociedad gestora de derechos de autor francesa Adami, aseguró que continuará la búsqueda de influencias y la experimentación con nuevas sonoridades.
Según Harold, su más reciente disco, ‘El país de las maravillas’, lanzado a mediados del 2011, clasifica do como su mejor trabajo fonográfico por la contemporaneidad de las armonías, la flexibilidad de las estructuras y la osadía en las improvisaciones.
No obstante, continúa en la exploración constante, que es la única forma de desarrollarse, afirmó el pianista
«Creo que lo más difícil para un creador es encontrar una manera propia de decir las cosas; ni siquiera sé si logro hacer algo diferente, pero eso sí: intento cada día decir las cosas de un modo auténtico, o por lo menos honesto, que para mí es lo más importante», recalcó.
Entre sus planes más inmediatos, López-Nussa acaricia un proyecto de interacción cultural entre Cuba y Brasil, junto al guitarrista brasileño Swamy Jr. -productor del álbum Gracias, de la cubana Omara Portuondo, ganador de un Grammy Latino en 2010- quien lo acompañará por Europa el próximo verano.
En una suerte de resumen de 2011, el novel artista rememoró las actuaciones -junto a su trío- en los grandes circuitos del jazz europeo y norteamericano, oportunidad derivada de su elección por Adami como Talento jazzístico de la última temporada.
Los premios no definen la calidad de un músico porque el arte no es un medio competitivo, pero este tipo de reconocimiento sí ayuda mucho a la promoción de los jóvenes, que comienzan en desventaja en un panorama musical muy comercializado, sentenció López-Nussa.
Para el tecladista, fue una suerte tocar -durante tres meses- en prestigiosos festivales como el de Montreux, Suiza; los de Avignon, Marciac y Juan-les-Pins, en Francia; el de Bratislava, Eslovaquia, y el de Montreal, Canadá; en los mismos escenarios que Herbie Hancock, Wayne Shorter, Keith Jarret, Chucho Valdés o Gonzalo Rubalcaba, y este año volverá a estar en varios de esos grandes eventos musicales.
El periodista venezolano Walter Martínez, uno de los más reconocidos analistas políticos y presentadores de televisión de ese país sudamericano, anduvo en estos días por La Habana, con motivo del premio Casa de las Américas.
El hecho de venir a Cuba, estar en Casa de las Américas, me retroalimenta, permite bajar la guardia, sentirme en el ambiente adecuado y hasta me rejuvenece, afirmó.
Estrella de la cadena Venezolana de Televisión, es ya un viejo conocido de los cubanos pues una vez a la semana entra en las pantallas de la isla mediante el muy difundido programa Dossier, que transmite la televisora Telesur.
Martínez fue «descubierto» por los periodistas que asistieron a la presentación del libro Espejos, una historia casi universal, del escritor uruguayo Eduardo Galeano, y al comentar el volumen lo calificó como algo muy importante, porque su generación, que es la misma de Galeano, se formó teniendo como una referencia ineludible a la institución cultural continental.
Subrayó que por esas cosas de la política, que lo avienta por diferentes latitudes de «nuestra querida, contaminada y única nave espacial», ahora se dio la coincidencia, de antes de tomar el avión de regreso a Caracas, poder escuchar a Galeano en la Casa de las Américas.
Acompañada por la orquesta de cámara Concierto Sur, la Northwest Sinfonietta de Tacoma, de Washington, Estados Unidos, ofreció un concierto en el Teatro Terry de la ciudad de Cienfuegos.
En la sala Ateneo del coliseo, los artistas tocaron melodías de Beethoven, Beatriz Corona, Leo Brower y Félix Mendelssohn, este último interpretado por los Cuartetos de Cuerdas de Cienfuegos y la Sinfonietta.
Christophe Chagnard, director musical de la agrupación extranjera manifestó sentirse muy impresionado con la actuación de los músicos cubanos, y muy satisfecho por la acogida del público y la gran cantidad de jóvenes presentes en la función.
Anunció que proyectan mantener, cada año, las visitas a la provincia, e incrementar el intercambio con los artistas del territorio, y que pretenden realizar en octubre, un concierto en las ciudades de Tacoma y Seattle, acompañados por los instrumentistas cienfuegueros.
El equipo cubano que participó en «Chico y Rita» mostró su satisfacción porque ese filme animado español, que narra una historia de amor ambientada en La Habana y Nueva York y con el telón de fondo de la música cubana, sea uno de los candidatos a los Oscar de este año.
«Estamos todos muy contentos. Ya estar nominados es como si hubiéramos ganado», dijo la cantante Idania Valdés, de 29 años, que tuvo a su cargo las piezas interpretadas por el personaje de Rita.
Dirigida por Fernando Trueba y Javier Mariscal, «Chico y Rita» cuenta la relación de una pareja de amantes que viven en La Habana desde finales de la década de 1940 y cuya relación está marcada por la música de la época. La cinta, que ganó el Goya a mejor película de animación y triunfó como mejor cinta animada en los galardones del cine europeo en 2011, resultó nominada en la misma categoría para la 84 edición de los Oscar. Las voces de los personajes, incluidos los protagonistas, corrieron en su mayoría a cargo de actores cubanos y fueron grabadas en La Habana, mientras que para las contribuciones musicales se reunió a un amplio grupo de intérpretes de la isla.
El cubano Rolando Luna asumió varias de las interpretaciones al piano de Chico, incluido la del clásico «Bésame mucho» con Idania Valdés, cuya primera toma en el casting de voces fue la que apareció finalmente en el filme.
El percusionista Yaroldi Abreu interpretó a Chano Pozo, Amadito Valdés en las pailas se convirtió en Tito Puente, y Germán Velazco tocó el saxo de Charlie Parker, entre otras contribuciones cubanas.
Por su parte, los actores Eman Xor Oña y Limara Meneses pusieron voces a los personajes de Chico y Rita, escoltados por un grupo de reconocidos intérpretes como Mario Guerra, Luis Alberto García, Blanca Rosa Blanco, Myriam Socarrás, Jorge Ryan y Jackie de la Nuez.
La coordinadora de producción y casting en Cuba, Rosa Marquetti, dijo sentirse «muy feliz por los músicos y los actores» tras la nominación al Oscar, porque -dijo- la película «es un gran homenaje que hace Trueba a los músicos cubanos dondequiera que estén».
Viegsay Vadés, Osiel Gounod y Grettel Morejón, bailarines del Ballet Nacional de Cuba, están entre los mejores del mundo en el 2011, según una selección de la prestigiosa revista Dance magazin3.
La lista confeccionada por Wendy Perron, editora jefe de Dance Magazine, destaca la actuación de la primera bailarina del BNC Viengsay Valdés, por su desempeño junto a Ivan Vasiliev, del Bolshoi, en el Grand Prix de la Gala Youth America, a los que ubica en la clasificación de Las parejas más inspiradoras, y comentó que son «Puros fuegos artificiales en Don Quijote.»
En la categoría de Los mejores bailarines jóvenes aparecen, «por su juventud estelar», el bailarían principal Osiel Gounod y la primera solista Grettel Morejón, por su desempeño en Coppelia, presentación que tuvo lugar en el Brooklyn Academy of Music, de Nueva York, el año pasado, como parte de las actuaciones del Ballet Nacional de Cuba en su gira por Estados Unidos.
El destacado actor cubano César Évora, quien ha consagrado su vida artística al cine y la televisión, realizó una sorpresiva visita a la Universidad de las Artes, ISA, donde años atrás realizara sus estudios superiores en la Facultad de Artes Escénicas.
César Évora marcó pautas en el cine de la isla por sus protagonismo en los filmes Un hombre de éxito y La bella del Alhambra, pero también es muy reconocido en América Latina y entre los hispanos de Estados Unidos por su exitosa carrera en la televisión, donde ha tenido innumerables protagónicos en telenovelas realizadas en México y Miami.
Residente en México, ahora aprovechó una visita a La Habana para compartir animadamente con profesores, directivos y estudiantes del ISA, sobre lo cual, visiblemente conmovido consideró «muy bonito regresar al ISA después de tantos años. Ha sido muy especial este reencuentro».
El artista declaró que la actuación es su pasión, y que fue ella la que lo motivó para abandonar sus estudios de Ingeniería, cuando cursaba ya el tercer año de la carrera. En 1986 se graduó como primer expediente de Arte Teatral.
Sobre el ISA se deshizo en elogios al subrayar que «es una gran Institución, de un excelente colectivo de profesores. Cada vez que yo digo en el extranjero que soy graduado del Instituto Superior de Artes de Cuba, mis interlocutores se muestran admirados; evidentemente, esta Universidad tiene un merecido prestigio en el mundo.



