Uno que sabe de lo que están hablando, el economista Joaquín Infante, ganador del Premio Nacional de Economía 2000, dijo hace unos días que los cubanos incorporados al trabajo por cuenta propia en alrededor de 180 actividades pudieran superar este año el medio millón. Uno que sabe de lo que están hablando, el economista Joaquín Infante, ganador del Premio Nacional de Economía 2000, dijo hace unos días que los cubanos incorporados al trabajo por cuenta propia en alrededor de 180 actividades pudieran superar este año el medio millón. La cifra se las trae, en un país donde hace solo poco más de un año los «cuentapropistas» eran poco más de 100,000, y a estas alturas ya son más de 370,000l, entre pequeños empresarios y trabajadores contratados por estos. El caso es que Radio bemba sigue viendo como de un día para otro van apareciendo nuevos negocios en los barrios y en las principales calles de La Habana, y lo mismo ocurre en el resto del país, aunque en algunas provincias con más fuerza que en otras. A Radio bemba también le llama la atención que, si bien muchos de esos negocios son timbirichitos, otros evidencian una inversión de plata que deja claro que el propietario tenía una guanaja debajo del colchón o ha recibido una inyección de capital de los parientes de «afuera», porque cuesta bastantes CUC construir o reconstruir un local, comprar muebles, vajilla y todo tipo de artefactos de línea blanca, pagar salario a cinco o diez empleados, con uniforme y todo, y ofertar, incluso, hasta bocadillos de jamón ibérico. Hay quienes se quejan de que con la competencia ya las ganancias no son tan altas como hace un tiempo, y que «hay que lucharla» para mantener el negocio, y aunque en Radio bemba se habla de que muchos han tenido que cerrar al poco tiempo porque no pueden mantenerse, en honor a la verdad, en su barrio, este autor no conoce todavía a uno que haya ido a la quiebra, por ahora. Y hay que reconocer que si antes las autoridades le hacían la vida un yogurt a los cuentapropistas, por el momento les están brindando bastantes facilidades, que van desde la reducción de impuestos hasta cursos de capacitación para que los emprendedores sepan cómo manejar las finanzas y la contabilidad. Quién lo iba a decir…



