Washington no plantea un cambio inmediato de política hacia Cuba y, de acuerdo con las fuentes citadas, su objetivo no es un cambio de régimen, sino negociar una transición política que supere el actual sistema de gobierno en la isla.
EEUU mantiene la vía abierta para que México siga enviando petróleo a Cuba pese al endurecimiento del discurso político
Política energética vigente
Las fuentes estadounidenses señalan que la política actual permite que México mantenga los envíos de crudo a Cuba, una práctica que el Gobierno mexicano ha defendido como parte de su política exterior humanitaria.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, confirmó que mantuvo recientemente una conversación telefónica con Trump centrada en seguridad y lucha contra el narcotráfico. Al ser preguntada por Cuba, aclaró que no se abordó este asunto en el diálogo entre ambos mandatarios.
México defiende el suministro de petróleo a Cuba como una medida humanitaria histórica
Declaraciones de Trump
El pasado 9 de enero, Trump declaró que, como consecuencia de las acciones de EEUU en Venezuela, que derivaron en el secuestro del presidente Nicolás Maduro, se había interrumpido la relación energética histórica entre Caracas y La Habana.
Posteriormente, el presidente estadounidense aseguró que Cuba no recibiría más petróleo ni recursos venezolanos, enmarcando estas afirmaciones en su estrategia de presión sobre los aliados del Gobierno cubano.
Las afirmaciones de Trump no se han traducido por ahora en un cambio efectivo de política
Posturas de los actores implicados
| Actor | Posición sobre el petróleo a Cuba | Motivo principal |
|---|---|---|
| EEUU | Permite envíos desde México | Mantener margen diplomático |
| México | Mantiene el suministro | Consideraciones humanitarias |
| Cuba | Recibe el crudo | Necesidad energética |
| Venezuela | Suministro interrumpido | Consecuencia de las acciones de EEUU |
El mantenimiento de los envíos mexicanos refuerza el papel de México como proveedor energético clave para Cuba en un contexto de restricciones tras la caída del apoyo venezolano. Por ahora, la política de Washington evidencia una distancia entre el discurso político y las decisiones prácticas en materia energética.



