LA PASADA SEMANA concluyó en La Habana el VII Congreso Espírita Mundial. En dicho evento, en el que se reunieron más de 1.500 delegados de 34 países, se dialogó sobre la doctrina codificada en el siglo XIX por el francés Allan Kardec. LA PASADA SEMANA concluyó en La Habana el VII Congreso Espírita Mundial.
En dicho evento, en el que se reunieron más de 1.500 delegados de 34 países, se dialogó sobre la doctrina codificada en el siglo XIX por el francés Allan Kardec.
El doctor guatemalteco Edwin Bravo, representante del comité organizador, en conversación con Prensa Latina indicó que en este evento también se dialogó sobre “el origen y base del espiritismo y de esta práctica como ciencia”. Asimismo se abordaron otras temáticas como son “la salud mental y el espiritismo, y la neurofisiología de la mediumnidad”.
Bravo explicó que esta Isla antillana fue escogida como sede debido “a la proliferación de sociedades de espíritas, unas 574 establecidas y otras 400 en proceso de reconocimiento, lo que convierten a Cuba en el segundo país del mundo donde más seguidores tiene esta práctica, superado solo por Brasil, y en el primero de habla hispana”, concluyó.



