CANTINEROS, chef y otros especialistas locales han considerado al bar-restaurante Floridita de La Habana como un Aula Magna de la coctelería y el turismo. CANTINEROS, chef y otros especialistas locales han considerado al bar-restaurante Floridita de La Habana como un Aula Magna de la coctelería y el turismo.
Famoso desde hace muchos años, con importantes premios el Floridita destaca entre los principales atractivos gastronómicos de este país.
Un grupo de expertos han decidido nombrar a este establecimiento como una especie de Aula Magna por la sabiduría que aporta a los empleados y especialistas vinculados con la culinaria y el turismo.
En medio de una reunión el presidente en funciones de la Asociación de Cantineros de Cuba (ACC), José Rafa Malém, aludió a esta condición del restaurante e inmediatamente fue secundado por sommeliers, metres, empresarios, artistas y tabaqueros.
Estas personas se reúnen cada mes en un lugar distinto en lo que se nombra el Balcón del Habano o Bayamanaco, taller que existe desde 2007 para estar al tanto de las más recientes tendencias en el sector gastronómico a nivel mundial.
En la cita de octubre, celebrada precisamente en el Floridita, los expertos coincidieron en declarar Aula Magna al lugar.
El Floridita es conocido como La cuna del Daiquirí, un trago muy socorrido por turistas, refrescante y que tuviera una versión con más alcohol y menos azúcar de parte de Hemingway.
Pero además, en ese santuario de la coctelería se conservan más de 400 recetas de tragos, muchas de ellas tradicionales pero otras interesantes.
El Floridita funciona desde 1817 y se encuentra en un punto de la ciudad sumamente bullicioso, centro de la visita de reconocidos artistas como fue el caso de Hemingway.



