El pasado 31 de abril falleció en París, donde residía parcialmente (buena parte del año la pasaba en la localidad de Almonte, España), el pintor cubano Jorge Camacho, uno de los últimos surrealistas. El pasado 31 de abril falleció en París, donde residía parcialmente (buena parte del año la pasaba en la localidad de Almonte, España), el pintor cubano Jorge Camacho, uno de los últimos surrealistas. El artista, nacido en La Habana en 1934, fue discípulo de Andre Breton, a quien conoció a finales de los años cincuenta. Perteneciente a la denominada Tercera Generación de artistas de Cuba, en él influyeron pintores como Tamayo, Miró, Francis Bacon y Wilfredo Lam, que sería determinante en su formación y futuro artístico. Durante una estancia en Cuba, en 1967 -fue la última vez que viajó a su país natal-, conoció al escritor Reinaldo Arenas, con quien Jorge Camacho y su mujer, Margarita, establecieron una larga amistad que sólo rompió la muerte del novelista. Jorge Camacho será incinerado el miércoles 6 de abril en el cementerio de Père Lachaise, en París.



