El director de la escuela, Rafael Rosal, publicó recientemente una carta en la que aseguraba que el centro docente «se encuentra a punto de colapsar y necesita ayuda urgente para frenar el deterioro de su infraestructura». El director de la escuela, Rafael Rosal, publicó recientemente una carta en la que aseguraba que el centro docente «se encuentra a punto de colapsar y necesita ayuda urgente para frenar el deterioro de su infraestructura».
Entre los problemas de la escuela se encuentran en el transporte, en el mantenimiento de los edificios y en la renovación del equipamiento.
Estas declaraciones hicieron saltar la alarma y pensar que la escuela de cine de la capital, que lleva más de medio siglo de andadura, estaba por desaparecer.
El director académico, Gerónimo Labrada, afirmó en declaraciones a BBC que «nosotros no nos explicamos bien y algunos nos entendieron peor».
El problema está en que los estudiantes pagan una parte de la matrícula, unos 20.000 dólares, mientras que el coste total de su permanencia en la escuela es de más del doble, unos 55.000. De esta forma, la escuela tiene un déficit que quiere paliar con nuevas ayudas. Así está buscando contribuciones financieras para solventar los problemas materiales y, más en concreto, ayudas privadas y de organismos internacionales, así como de los países originarios de sus estudiantes. Algunos gobiernos africanos, además de Bolivia, Brasil y Venezuela les otorgan becas.
Desde su fundación, se han graduado 750 cineastas. En la actualidad cursan los tres niveles 109 jóvenes provenientes de 25 países.



