EL CANTAUTOR SILVIO RODRIGUEZ, icono para más de una generación de cubanos, lleva su música a los rincones donde nadie se mete. EL CANTAUTOR SILVIO RODRIGUEZ, icono para más de una generación de cubanos, lleva su música a los rincones donde nadie se mete. Sus dos conciertos más recientes fueron en barrios populares y “complejos” de La Habana -Miraflores y Colón- e incluyeron además la presentación de una muy joven intérprete, Malva Rodríguez González.
Silvio pretende demostrar que con talento y saber hacer se puede llegar hasta estos barrios para confirmar que la música es una, y que los criterios sobre su receptividad no debieran estar lastrados por concepciones cerradas y empobrecedoras.
No se trata solo de brindar su música sino de establecer una especie de retroalimentación con el público y palpar cómo piensa la gente que, generalmente, está muy lejos de los grandes y exclusivos escenarios donde el cantautor se ha desenvuelto casi siempre, y que aporta como vivencia, a Silvio y a los artistas que lo acompañan, con un diálogo muy cercano que tocan también otros aspectos sin duda esenciales para las personas que habitan esas barriadas, como las dificultades o carencias materiales y y hasta la atención o desatención de las instituciones correspondientes a temas tan urgentes como el agua.
Silvio ha aclarado al inicio de muchas de esas presentaciones que “venimos a traer nuestra música aquí, no nos manda nadie; es una iniciativa que un grupo de músicos comenzamos a desarrollar para ofrecer nuestro trabajo a las gentes en sus propios barrios”.



