En radio bemba se dice que «le están dando agua al dominó» con los cambios que, sin mucho ruido y al parecer con menos nueces, se están produciendo en las últimas semanas en varias de las organizaciones políticas y sociales cubanas. En radio bemba se dice que «le están dando agua al dominó» con los cambios que, sin mucho ruido y al parecer con menos nueces, se están produciendo en las últimas semanas en varias de las organizaciones políticas y sociales cubanas.
Ahora le tocó el turno a la Federación de Mujeres, cuyo Pleno del Comité Nacional eligió a Teresa Amarelle Boué como secretaria general de la organización, en sustitución de Yolanda Ferrer.
Ya era hora de que la cambiaran, pues estaba en ese cargo desde las calendas griegas, dijo concluyente Arminda, una veterana que recuerda cuando surgió la FMC en 1960 y que mientras hacía la cola para comprar pan conversaba sobre el tema con Pilar, una de sus vecinas.
«¿Y de dónde salió esta niña?», preguntó Pilar, que como respuesta solo obtuvo de Arminda un encogimiento de hombros y una cara de «yo no fui», para agregar inmediatamente: «Dicen que viene de la provincia de las Tunas, donde era la secretaria general del Partido y es hasta diputada. Allá deben conocerla, pero aquí…»
En cuanto a Ferrer, a decir del diario ‘Granma’, fue «liberada» y «asumirá otras tareas».
La lista va aumentando, y los más recientes que se despidieron de sus cargos fueron el veterano Orlando Lugo Fonte, quien estaba al frente de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños desde hacía 23 años; y la insípida Liudmila Álamo, secretaria general de la Unión de Jóvenes Comunistas, aunque está duró poco en el puesto, pues no llegó a los tres años.



