Fidel Castro arma el alboroto

Radio Bemba

Fidel Castro sabe arreglárselas para ser siempre noticia, y esta vez logró armar el alboroto en los medios de prensa occidentales al dejar caer, en una de sus habituales reflexiones que nada tenía que ver con el asunto, que dejó de ser el máximo líder del Partido Comunista de Cuba desde hace cinco años. Fidel Castro sabe arreglárselas para ser siempre noticia, y esta vez logró armar el alboroto en los medios de prensa occidentales al dejar caer, en una de sus habituales reflexiones que nada tenía que ver con el asunto, que dejó de ser el máximo líder del Partido Comunista de Cuba desde hace cinco años.

Radio Bemba no sabe por qué la prensa «de afuera» tomó al asunto como una primicia y por ello acudimos rápidamente a la fuente pues, como dicen los chinos cubanos, «papelito habla lengua» y consultamos la Proclama al pueblo de Cuba, con la cual el 31 de julio de 2006 Castro hizo formal renuncia de todas sus responsabilidades, y resulta que la que aparece en primer lugar, es precisamente esa, la de delegar «con carácter provisional mis funciones como Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba en el Segundo Secretario, compañero Raúl Castro Ruz».

A continuación aparece una lista de otros cargos y responsabilidades a los cuales también les dijo adiós: el de Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas Revo­lucio­narias; como Presidente del Con­sejo de Estado y del Gobierno; y como impulsor principal de los programas Nacional e Internacional de Salud Pública, Nacional e Inter­nacional de Educación, y de la Revolución Energética en Cuba y de colaboración con otros países en este ámbito. Aunque en todos los casos dejó claro que se trataba de una retirada «provisional».

No obstante, como es demasiado raro que Fidel Castro ande lanzando piedras sin ton ni son, enseguida han comenzado las especulaciones sobre los motivos para recordar, a estas alturas, que desde hace cinco años no está al frente del Partido, más aun si se tiene en cuenta que esta a las puertas el VI Congreso de esa organización.

Unos aseguran que con este toque de campana quiere descartar su reelección en el congreso, que se celebrará en la segunda quincena de abril. Otros infieren que su objetivo es dejar el camino expedito para que su hermano Raúl asuma ese puesto definitivamente.

Sus detractores, siempre desconfiados, opinan que solo trata de no implicarse demasiado en las reformas que adelanta Raúl, y que deberán ser aprobadas definitivamente en el Congreso, para de esa forma guardar la ropa en lugar seco, en caso de que las medidas no lleguen a buen puerto.

Lo mejor del caso es que más allá del cotilleo en la prensa internacional, en las calles de Cuba el comentario no le dio ni frío ni calor a los cubanos, la mayoría de los cuales continúa considerando a Fidel Castro, aunque sea de forma simbólica, como Comandante en Jefe y Primer Secretario del Partido.

Pero sí es seguro que, aunque no sea elegido para el máximo puesto en el congreso del Partido, su peso político en la isla y fuera de ella seguirá siendo enorme.

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