Pero la otra cara de la moneda del problema habitacional está en los edificios que a falta de cuidado y mantenimiento durante años y años, se están cayendo a pedazos. Pero la otra cara de la moneda del problema habitacional está en los edificios que a falta de cuidado y mantenimiento durante años y años, se están cayendo a pedazos. A comienzos del 2012 se vino abajo un viejo edificio en la céntrica calle Infanta, y se llevó para el cementerio a cuatro de sus moradores. Ahora se habla en Radio Bemba de que está a punto de desplomarse otro inmueble, de seis pisos, en la conocida esquina de 23 y 12, del cual han tenido que evacuar a los vecinos por las ventanas, con bomberos y todo, no porque hubiera un incendio, sino porque aunque la construcción no está en muy malas condiciones, la que estaba a punto de venirse abajo era la escalera. Y lo mismo, dicen, puede ocurrir de un momento a otro en el Edificio N. Pero en este caso son palabras mayores pues es una torre de unos 15 pisos, dedicadas a oficinas y donde radican varias emisoras de radio, en pleno corazón de La Rampa. Por el momento hay una valla alrededor, porque -dicen los vecinos y trabajadores del lugar- están cayendo pequeños pedacitos de concreto desde lo alto…



