Hoy no se trata de Qué vemos, sino de Qué escuchamos, porque muchos cubanos, sobre todos los que peinan canas, disfrutaron una tarde llena de emociones el domingo 9 de febrero, en toda Cuba. Hoy no se trata de Qué vemos, sino de Qué escuchamos, porque muchos cubanos, sobre todos los que peinan canas, disfrutaron una tarde llena de emociones el domingo 9 de febrero, en toda Cuba.
A través de Radio Progreso, ‘La Onda de la Alegría’, salió al aire por última vez, el popular espacio ‘Un domingo con Rosillo’, del cual la audiencia pudo disfrutar desde el estudio-teatro Benny Moré de la emisora, o sintonizarlo como cada domingo, a las tres de la tarde.
Ovaciones desde el público se produjeron al ocupar su luneta el maestro Eduardo Rosillo, quien llegó acompañado de familiares y amigos. Se escuchó claramente «¡Rosillo tienes un pueblo!», expresión que más que un reconocimiento formal es la confirmación sincera de la identificación del público que siguió durante décadas al decano de los locutores cubanos.
El veterano Rosillo, identificado en toda Cuba como el hombre radio, y que es escuchado cada día hasta por los cubanos residentes en Miami en el programa ‘Alegrías de Sobremesa’, abandonó un día el municipio Songo La Maya, en Santiago de Cuba, resuelto a conquistar los medios de comunicación nacionales, y lo logró. Antes, había trabajado en otras emisoras de su provincia natal, como la CMKC.
A la celebración se sumaron reconocidos artistas que compartieron micrófonos con Rosillo, así como el elenco de ‘Alegrías de Sobremesa’, que contaba con su conducción. Los reconocidos actores Aurora Basnuevo y Mario Limonta, lo agasajaron en nombre de todos. Presentes también La Charanga Rubalcaba y el grupo Compay Segundo quienes hicieron bailar al público; el Septeto Habanero, las orquesta Maracaibo y Siglo XX.
Otros amigos, quienes por motivos de distancia no pudieron estar presentes se comunicaron vía telefónica, como el locutor Manolo Oballe desde España, y Gonzalo González desde República Dominicana.
El momento fue propicio para entregarle dos reconocimientos, otorgados por la dirección del Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT) y de Radio Progreso. Guillermo Pavón, vicepresidente del organismo, aseguró que «En nuestras memorias vivirá por siempre esa frase que con entonada satisfacción y alegrías te ha acompañado desde siempre, cuando pronunciabas: Aquí, Radio Progreso presentando…»
El cierre correspondió a otro monumento de la música cubana, la orquesta Aragón, la cual tiene un espacio habitual cada lunes en ‘Alegrías de sobremesa’.
En ese ambiente en familia Rosillo, maestro de locutores, dijo adiós a los micrófonos, pero sin dudas será recordado por cada uno de los oyentes, compañeros de trabajo, por todos los músicos de la isla, como un fiel promotor de la música cubana. Y como afirmó una asidua oyente durante años, los programas de la radio cubana ya no serán los mismos sin la voz de Rosillo.



