Hasta las cervezas hoy marcan la diferencia en un país donde el igualitarismo cada vez va quedando más en el pasado. Hasta las cervezas hoy marcan la diferencia en un país donde el igualitarismo cada vez va quedando más en el pasado.
Lo que casi todo el mundo bebe, a nivel de CUC, son las marcas nacionales Bucanero y Cristal.
La Bucanero viene a ser la sustituta de la Hatuey, la marca nacional por excelencia hasta el otro día, como aquel que dice. Pero por cuestiones de controversias comerciales, pues su dueños se fueron para el Norte y la reclamaron, dejó de salir al mercado.
Fuerte, «con cuerpo» como dicen los bebedores, contrasta con la Cristal, más ligera y clara.
Y a ambas lo que las iguala es el precio: 1.00 CUC en casi todos los lugares.
También hubo una Bucanero Max, negra, excelente, pero ya casi no se ve pues al parecer por ser demasiado fuerte y más cara, la gente no le hizo «swin».
Por encima en categoría social están las de importación, como la Heineken, que es mucho más costosa y por eso, comprarla es una señal segura de que por los bolsillos del cliente corre más plata de la normal.
También de vez en cuando se encuentra la Corona, mexicana, muy famosa en Estados Unidos y en otras partes, aunque para el cubano promedio es una suerte de agüita sucia por la cual no amerita pagar más, porque ¿Quién ha visto tomar cerveza con una rajita de limón?, y que de tan ligera, le gusta más a las jineteras, pues al fin y al cabo es de «afuera», y el limoncito tiene su onda.
Para quienes no tienen CUC, están la Mayabe y la Caribe que, felizmente para los amigos de Baco, son tan buenas como la Bucanero y la Cristal, y un tilín más baratas, aunque Radio bemba no se explica por qué están desterradas del Olimpo del CUC, discriminación que también sufren las otras en los predios del peso.



