La primera Conferencia del Partido Comunista de Cuba transcurrió el último fin de semana en La Habana con muy poca divulgación de lo ocurrido en sus sesiones y sin que hasta el momento se conozca la mayoría de lo acordado por los 800 delegados participantes. La primera Conferencia del Partido Comunista de Cuba transcurrió el último fin de semana en La Habana con muy poca divulgación de lo ocurrido en sus sesiones y sin que hasta el momento se conozca la mayoría de lo acordado por los 800 delegados participantes.
En Radio bemba las expectativas eran mínimas, pues se sabía que la reunión se iba a centrar, tal como ocurrió, en asuntos de la vida interna de la organización política, aun cuando estos puedan tener proyección sobre la vida del resto de los cubanos.
Por lo pronto solo se sabe que se acordó limitar a dos períodos de cinco años la permanencia en los puestos de dirección, tanto políticos como administrativos, a todos los niveles, según dijo en la clausura del encuentro el propio Raúl Castro, que además de Presidente del país es el Primer Secretario del Partido Comunista.
Esto es sin dudas un importante cambio en una nación donde hasta hoy lo más común es que los «cuadros» se eternicen en los puestos de dirección, e implicará una paulatina renovación y rejuvenecimiento de una dirección que cuyas esperas más altas abundan los octogenarios.
Habrá que esperar que la prensa publique una información más amplia y detallada sobre los acuerdos contenidos en el documento base de la Conferencia.
Este fue prácticamente cambiado de una punta a la otra en un proceso previo, en el cual, en un total de 65 mil reuniones de militantes del partido y de la Unión de Jóvenes Comunistas, según cifras oficial los asistentes emitieron más de un millón de opiniones sobre el proyecto, que muchos consideraron bastante soso, y que condujeron a que se modificaran 78 de sus 96 objetivos y se le incorporaran otros cinco.
En el discurso de cierre de la Conferencia, que fue trasmitido por la televisión sin muchos bombos y platillos, Raúl Castro reiteró además que se va a «apretar la mano» en el enfrentamiento a la corrupción, fenómeno que consideró más peligroso para el país que el eterno enfrentamiento con Estados Unidos, y anunció que numerosos casos que están en los tribunales serán dados a la publicidad cuando se emitan las sentencias.
Esto ha despertado la curiosidad en Radio bemba, pues en los últimos meses no son pocos los altos funcionarios a los cuales les han «pasado la cuenta» por sonados escándalos de corrupción.



