En esta isla el invierno parece estar dándole la razón al Ministerio de Turismo, cuyo viejo lema «Cuba es un eterno verano» se cumplió al pie de la letra hasta el mismo 31 de diciembre, cuando todo el mundo pudo festejar hasta el amanecer al aire libre y en camisetas o mangas cortas sin sufrir el menor escalofrío. En esta isla el invierno parece estar dándole la razón al Ministerio de Turismo, cuyo viejo lema «Cuba es un eterno verano» se cumplió al pie de la letra hasta el mismo 31 de diciembre, cuando todo el mundo pudo festejar hasta el amanecer al aire libre y en camisetas o mangas cortas sin sufrir el menor escalofrío.
Sin embargo, todo indica que lo que no ocurrió en el 2011, pasará ahora, pues nada más comenzar el año, los «frentes» comenzaron a llegar del norte, se alborotaron las aguas en el Malecón y se revitalizó la frase enigmática «está chiflando el mono», que es lo mismo que decir hace un frío que pela.
Pero vale hacer la aclaración: Se está muy lejos de las temperaturas gélidas de Europa o Canadá, y por eso en estos días los turistas andan por la calle con frescas camiseticas y pantalones cortos y con la piel roja por el sol del trópico, mientras que los cubanos corrieron a sacar del fondo de los armarios sus abrigos con peste a guardado y hasta bufandas y gorros de lana aquellos que son fans del exotismo climatológico.
Es cierto que algunos puntos del país siempre exageran, como por ejemplo los 4,1 grados que marcaron los termómetros en el poblado de Tapaste, uno de los que siempre anda batiendo récords y que quizá por eso tenga tal nombre.
Por supuesto, los amantes del invierno viven esperanzados en que enero, febrero y marzo le den la satisfacción y no se despegan del televisor a las ocho de la noche esperando que el parte meteorológico del Noticiero Nacional les traiga la buena nueva y algunos hasta se desesperan porque las temperaturas no bajan lo suficiente como para dormir arrebujados en tres frazadas y tomar chocolate caliente, bebida que si en el verano cubano puede provocar hasta taquicardia, en el invierno es la ideal para «matar el frío».



